Manuel Charlín atiende a los medios a su salida del juzgado de Vigo.
Manuel Charlín atiende a los medios a su salida del juzgado de Vigo. / Europa Press
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El juzgado de instrucción número 4 de Vigo decretó el ingreso en prisión de otros ocho detenidos en la macrooperación ‘Barranca Bermeja’ contra el narcotráfico, que se suman a los cuatro tripulantes del remolcador interceptado con más de 2 toneladas de cocaína cerca de Azores, y para quienes ya había ordenado el ingreso en la cárcel tras su comparecencia vía ‘teléfono satélite’.

Al margen de los cuatro tripulantes del remolcador —dos españoles y dos senegales—, en la jornada de ayer comparecieron en el juzgado vigués 17 de los detenidos (tres de ellos por vídeoconferencia), mientras que el resto de los arrestados, hasta un total de 28, fueron puestos en libertad en sede policial, a la espera de que sean citados. Entre éstos últimos, están los tres arrestados a bordo de un pesquero que, supuestamente, navegaba rumbo a altamar para encontrarse con el ‘buque nodriza’.

Tras las comparecencias de ayer, el juez Juan Carlos Carballal decretó el ingreso en prisión de J.S.V., M.O.D. y su hijo D.O.T., R.D.M., V.M.P.S., S.P.V., L.M.R.P., y el ciudadano holandés P.W.
Tanto éstos como el resto de detenidos tienen la condición de investigados en una causa que se sigue por un supuesto delito de tráfico de drogas en cantidad de notoria importancia en el seno de una organización criminal.

Con respecto al resto de detenidos que comparecieron en el juzgado, el magistrado decretó su puesta en libertad, con la condición de investigados, y con la medida de presentarse en sede judicial cada quince días (en todos los casos, excepto en el de Manuel Charlín y de una mujer, pareja de otro arrestado, que han quedado libre sin medidas).

En el caso de Manuel Charlín, su comparecencia ante el juez duró apenas 10 minutos, y solo contestó a las preguntas de su letrado. Poco después, abandonaba el edificio judicial vigués por un portón trasero, en medio de una nube de fotógrafos, cámaras de televisión y redactores.

A su salida del juzgado, Manuel Charlín, el arousano eludió hacer manifestaciones a los periodistas, y se limitó a asegurar que lo habían detenido “por nada” y que le habían dado “libertad total, sin cargos de ningún tipo”. No obstante, mantiene su condición de investigado.