Preocupación ante la posible ruptura de los contratos con Arabia Saudí

El Gobierno asegura que la venta de cinco corbetas “sigue en marcha” y que no hay riesgo de que el actual acuerdo se rompa

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CORTAN AUTOVÍA ANTE TEMOR CANCELACIÓN CONTRATO DE CORBETAS PARA ARABIA SAUDÍ
Protesta de los trabajadores del astillero de Navantia en San Fernando. / Efe
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La confirmación de la firma del contrato de Navantia con Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas, en negociaciones desde el año 2015, se produjo el pasado mes de julio por un importe de 1.800 millones de euros, suponiendo una carga de trabajo global de alrededor de siete millones de horas para los astilleros de Bahía de Cádiz, Ría de Ferrol y Cartagena y su industria auxiliar.

En este sentido, trabajadores de la factoría de Navantia en San Fernando (Cádiz), tras celebrar una asamblea, cortaron la autovía CA-33 en protesta ante la posible pérdida del contrato con Arabia Saudí para la construcción de cinco corbetas.

Según señaló el presidente del comité de empresa, Jesús Peralta, la situación es “muy complicada”, dando la ruptura del contrato por “oficioso”. El programa arranca a finales de 2018 y el último buque debería entregarse en el 2022. En cuanto a su impacto en empleo, se calcula que durante cinco años se generarían anualmente cerca de 6.000 ocupados directos e indirectos. De ellos, más de 1.100 serían empleados directos, más de 1.800 empleados de la industria auxiliar de Navantia y más de 3.000 empleados indirectos generados por otros suministradores.

Respuesta del Gobierno

La secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, aseguró ayer que el contrato de venta de cinco corbetas a Arabia Saudí “sigue en marcha” y garantizó que el Ejecutivo no lo va a “poner en riesgo” teniendo en cuenta el amplio volumen de empleo que va a generar en los astilleros de Navantia.

En una comparecencia en el Congreso, Méndez aseguró que el contrato “sigue vigente” y, de hecho, Arabia Saudí ya realizó los primeros pagos. “Hasta donde yo sé, la fabricación, funcionamiento y vigencia del contrato sigue en marcha”, trasladó.

La secretaria de Estado dio esta garantía ante las alertas lanzadas por los sindicatos de los astilleros, que este viernes incluso han cortado una carretera en Cádiz ante el temor de que Arabia Saudí revocase la compra en respuesta a la decisión del Ministerio de Defensa de paralizar la venta de 400 bombas de precisión.

Ante los grupos parlamentarios, Méndez garantizó que el empleo en los astilleros de Cádiz es un asunto “prioritario” para el Gobierno y por ello el Ejecutivo “no va a poner en riesgo” el contrato de venta de corbetas.

Según recordó, se trata de una operación por la que Navantia construirá cinco corbetas por un importe de 1.800 millones de euros, con la creación de 6.000 empleos anuales durante cinco años para la empresa y la industria auxiliar.

Pese a ello, cuando el primer buque de guerra esté listo para exportar a Arabia Saudí, tendrá que pasar todos los filtros de la comisión creada para dar el visto bueno a las exportaciones de material de defensa y doble uso, la Junta Interministerial para el Comercio y Control del Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso (JIMDDU).

En este contexto, los grupos parlamentarios insistieron a la secretaria de Estado en el “malestar” que pudo provocar a Arabia Saudí la decisión del Ministerio de Defensa de paralizar la exportación de un contrato de nueve millones para la venta de 400 bombas, algo que Méndez desvinculó de la labor de la junta de autorizaciones.

“No es mi competencia ni responsabilidad mía entrar en eso hoy”, justificó la dirigente remitiéndose a las explicaciones que pueda dar próximamente el Departamento dirigido por Margarita Robles o el Gobierno.

La noticia de inicio de los trámites para dejar sin efecto el contrato firmado entre España y Arabia Saudí en el verano de 2015 fue filtrada por la Cadena Ser el pasado lunes. El Ministerio se limitó a confirmar la información y ha rechazado durante toda la semana realizar ningún comentario adicional.

Los parlamentarios preguntaron a la secretaria de Estado de Comercio si el Gobierno tiene garantías de que esas bombas iban a ser utilizadas en la guerra de Yemen, como se alegó para la revocación del contrato. “El Gobierno ha lanzado una información y queremos y debemos saber si es un globo sonda o realidad. Nos estamos jugando mucho”, exigió el diputado del PP Jesús Postigo, ante lo que Méndez ha insistido en remitirse a Defensa.

Fuentes gubernamentales sostuvo que el anuncio de Defensa de anular el contrato es por el momento una declaración de intenciones que todavía tiene que pasar por la discusión de una comisión de varios ministerios y someterse a distintos matices.

En su comparecencia, la secretaria de Estado de Comercio tampoco ha querido centrar el debate en los mecanismos de control de las exportaciones a Arabia Saudí o el resto de países que participan en la coalición de la guerra de Yemen y ha sostenido que las medidas que se adopten para reforzar las garantías de uso deben ser generales.