La víctima fue captada en Nigeria por un hombre que simuló una relación sentimental.
La víctima fue captada en Nigeria por un hombre que simuló una relación sentimental. / E.P.
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La Fiscalía de Córdoba pidió ayer para los cuatro acusados miembros del grupo de WhatsApp de ‘la Manada’ en la causa abierta en el Juzgado de Pozoblanco penas de tres años de prisión por un delito de abusos sexuales hacia una joven en el interior de un vehículo, cuatro años más por otro delito contra la intimidad y para uno de ellos, el último conductor, una multa de 720 euros por causar lesiones leves. Unos hechos que ocurrieron días antes del caso de los Sanfermines de 2016, concretamente en mayo.

El Ministerio Fiscal también solicita para la víctima, como responsabilidad civil, una indemnización conjunta y solidaria que deberán pagar los acusados de 4.500 euros por su curación y 6.000 más por los daños morales causados, según informó la Fiscalía Superior de Andalucía, en base al escrito de calificación provisional.

Previo a Sanfermines

Los hechos ocurrieron en la noche del 1 de mayo de 2016 y se hicieron públicos en septiembre del mismo año, en la investigación de la causa que se estaba desarrollando en Pamplona y en la que estaban implicados los cuatro acusados y un miembro más del citado grupo.

Así, las pesquisas derivaron en “la localización de la grabación de los abusos sexuales realizados en el interior de un coche a la víctima”, a través de uno de los móviles de los acusados. Imágenes que fueron enviadas por A.M.G.E. al archivo del chat ‘la Manada’, integrado por cuatro acusados y tres personas más y también se envía el video al chat denominado ‘El Peligro’, formado por uno de los acusados, J.A.P.M., y 20 personas más.

Además de las penas de prisión solicitadas por la Fiscalía, también pide para los cuatro acusados la prohibición de comunicar o aproximarse a la víctima en cualquier lugar donde se encuentre o frecuente. Tampoco podrán acercarse a su domicilio a una distancia inferior a cien metros durante ocho años para el delito de abuso sexual y otros nueve años más por el delito contra la intimidad.

Éste último, constatado al ceder a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales sin su consentimiento cuando la divulgación menoscaba gravemente la intimidad personal de esa persona.

Profunda inconsciencia

En concreto, los acusados A.J.C.E., J.E.D., J.A.P.M. y A.M.G.E. acudieron la noche del 1 de mayo a la feria de la localidad cordobesa de Torrecampo y coincidieron en una de las casetas discoteca con la joven que se había desplazado también desde Pozoblanco al municipio en compañía de otros amigos.

El escrito del fiscal relata que en el transcurso de la noche todos consumieron diversas bebidas alcohólicas y la joven llegó a tomar alguna consumición con el acusado A.J.C.E. Al cierre de la caseta, encontrándose todos en la puerta, A.J.C.E. se ofreció a llevar a la joven a su domicilio de Pozoblanco, en el vehículo en que habían llegado los cuatro acusados.

El coche lo conducía A.M.G.E. y J.A.P.M. ocupaba el asiento del copiloto, los otros dos acusados en los asientos traseros y la chica se situó en el centro entre ellos. “Debido, probablemente a la cantidad de alcohol ingerida sin que haya podido determinarse, si además de ello, tomó de forma deliberada o sin saberlo, alguna otra sustancia estupefaciente, la chica cayó en un estado de profunda inconsciencia, hasta el punto de no recordar lo ocurrido en el trayecto del vehículo”, señala el escrito.

En el interior del coche, según se visualiza en el vídeo que realiza J.A.P.M., estando todos de acuerdo, “aprovechan que la joven se hallaba privada de sentido y con ánimo libidinoso, y comienzan a realizarle diversos tocamientos de carácter sexual, incluido el conductor”.