El etarra Antonio Troitiño, en una imagen de archivo, a su llegada a España desde Reino Unido.
El etarra Antonio Troitiño, en una imagen de archivo, a su llegada a España desde Reino Unido. / EFE
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La Fiscalía de la Audiencia Nacional pide 11 años de prisión para el histórico etarra Anton Troitiño por pertenencia a organización terrorista durante los más seis años que estuvo huido en Londres, al considerar que cuando salió de la cárcel en España se reenganchó a ETA y vivió en Reino Unido bajo la “disciplina del colectivo de refugiados” de la banda.

Troitiño, miembro del ‘comando Madrid’ de ETA cumplió 24 años de prisión por el atentado perpetrado en 1986 en la plaza de República Dominicana de la capital, en el que fallecieron 12 guardias civiles. El etarra abandonó la prisión de Huelva en abril de 2011 por un error administrativo en el cómputo de sus condenas, pero cuando se ordenó de nuevo su detención unos días después, ya había pasado a la clandestinidad.

Según el escrito de acusación, Troitiño “se puso de nuevo en contacto con la organización terrorista a fin de que le ayudara a huir de España así hacer ineficaz la orden de busca y captura” dictada por la Audiencia Nacional. Con ello, añade el Ministerio Público, aceptó “una nueva integración y sometimiento a las instrucciones de la organización en relación con lo que denomina el colectivo de refugiados, que no es sino la rama que agrupa a sus militantes en países que no sean España o Francia”.

Varios DNI para huir

Para conseguir su huida, el etarra hizo llegar una fotografía suya al subaparato de falsificación de la banda terrorista, el cual elaboró seis documentos de identidad españoles simulados con identidades distintas. Estos DNI, que resultaron tener la misma procedencia que otros intervenidos a otros miembros de ETA, fueron encontrados en junio de 2012 en poder de Troitiño en la casa que éste ocupaba en Londres junto a otro integrante de la organización, José Antonio Lerín.

Para la Fiscalía, “la presencia de Anton Troitiño en dicho lugar y junto a la persona citada no es casual, sino que revela su reintegración en la organización terrorista”. “Todo el proceso por el cual un militante de ETA se traslada a vivir en la clandestinidad no supone una decisión individual y aislada, sino que obedece a una reglamentación interna de la organización terrorista. En el caso de Anton Troitiño, supone una reintegración en la organización después de su salida de prisión”, explica.

Disciplina

El conjunto formado por todos esos miembros de ETA que siguen ligados a la organización y sometidos a su disciplina, aún a miles de kilómetros del País Vasco, se autodenomina colectivo de refugiados políticos vascos (EIPK), aunque internamente recibe el nombre de IHESKO (acrónimo de Iheslarien Kolektiboa).

Según el escrito de acusación, los documentos intervenidos al exjefe de ETA ‘Thierry’ acreditan que cuando Troitiño fue detenido en Londres en junio de 2012 “se encontraba de nuevo integrado en las estructuras clandestinas de ETA”. “La elección de país, la vivienda donde se ocultaba, la documentación falsa y la persona con quien vivía no eran en modo alguno elección suya, sino de la organización”, apuntó.

Así lo revelan, añade el Ministerio Público, documentos incautados a la banda terrorista que establecían el “protocolo que debían cumplir los miembros del colectivo de huidos”, un conjunto de medidas que fue “cumplido por Troitiño y Lerín en Londres.

Durante el tiempo que Troitiño estuvo huido en Londres, la Audiencia Nacional llegó a tramitar hasta cuatro órdenes europeas de detención. Tras seis años de trámites judiciales, pues la defensa del etarra consiguió paralizar su entrega con sucesivos recursos, fue extraditado por Reino Unido en mayo de 2017 por el delito de integración en organización terrorista.

FuenteEuropa Press
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