Patxi López abandona la Secretaría del PSE-EE pero no aclara su futuro

El ‘exlehendakari’, forzado por los pésimos resultados cosechados el 25-M, convoca para septiembre un congreso extraordinario de los socialistas vascos para buscar «savia nueva».

Se va -aunque no se sabe dónde- el «lehendakari de la paz», como le llamó ayer el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Óscar López, y todos los que defienden la candidatura del todavía secretario general del PSE-EE, Patxi López, a dirigir los designios de Ferraz. El de Baracaldo anunció emocionado que dejará el próximo mes de septiembre el número uno del partido en su región, después de un congreso extraordinario en el que se pretende renovar la dirección. Con esta decisión, quiere provocar «una catarsis» en la formación tras los «malos resultados» de las elecciones del pasado domingo, que fueron «una clara llamada de atención».

Tras reiterar que los datos de las europeas han sido «malos para los socialistas en España y en Euskadi», y que no se puede echar «la culpa ni a otros, ni mucho menos, a la ciudadanía», comentó: «Nosotros somos los únicos responsables de no haber sabido conectar con la gente y de no habernos convertido en la gran referencia política de las personas progresistas de Euskadi y del conjunto de España. Por lo tanto, creo que el PSOE está obligado a adoptar decisiones que nos ayuden a cambiar esta deriva preocupante que nos ha hecho perder apoyos de manera continuada en los últimos años».

Cambiar la foto

A su juicio, hay que poner en marcha una formación «que sea capaz de transformarse y de adaptarse al ritmo de las exigencias de los progresistas de este país», y para ello «no basta con cambiar la foto del cartel electoral, que es fundamental y se va a hacer sí o sí», sino que hay que «ir más allá y repensar el partido, la organización interna y los liderazgos». «Estábamos obligados a hacer esto en España, pero estamos también obligados en Euskadi. Cuando en febrero del año pasado celebramos nuestro Congreso, lo hicimos con una voluntad de regeneración y apertura que, es evidente, no ha tenido resultados positivos, y por lo tanto, tenemos que hacer una reflexión seria de por qué, en una situación de crisis como la actual, seguimos perdiendo apoyos entre el electorado progresista», aseveró.

Para el vizcaíno, la bajada de votos en la Comunidad Autónoma Vasca es «una clara llamada de atención por parte de las bases de izquierdas de este país». «Y debemos responder a este mensaje», apuntó.

Muchos son los que piensan que López pretende coger carretera a Madrid para liderar Ferraz o ser cabeza de cartel en las elecciones generales de 2015. Su nombre siempre sonó en las quinielas y tras este abandono, más que nunca, sobre todo si se tienen en cuenta varios factores: el primero de todos, que ayer no quiso responder a la pregunta del millón, la de si su carrera política se acaba en Vitoria o si llega hasta la capital de España. En segundo lugar, el congreso de los socialistas vascos es en septiembre, si bien él acaba de anunciar que deja su cúpula -y desde luego no su carrera política, como otros políticos que fracasaron en una noche electoral-, con lo que podría presentarse al cónclave del próximo julio, al quedar libre.

También hay otro dato a tener muy en cuenta, y es que otro quinielable, el bilbaíno Eduardo Madina, que podría ser perfectamente esa «savia nueva» que pidió públicamente el exlehendakari, saltó como un resorte para autodescartarse, al señalar que contemplaba la posibilidad de concurrir a la cita veraniega para llevar las riendas del partido. De este modo, conjuraba el posible ataque de su rival, con el que, previsiblemente, luchará por hacerse con Ferraz.

Hay una serie de detalles que respaldan esta hipótesis y es que las relaciones entre el secretario general del PSE-EE y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que es la que decidirá quién ocupará la cúpula, son inmejorables. Conviene recordar que el pasado 25 de enero, la sevillana fue invitada por éste a San Sebastián para dar una conferencia, y dijo textualmente: «Patxi López será lo que quiera ser». Los piropos entre ellos son más que evidentes. De hecho, el vasco afirmó ayer: «Susana Díaz tendrá mucho que decir y decidir personalmente, pero tampoco hay ningún guión fijo».

FuenteSPC Bilbao
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