Notre Dame, advertencia para la salvaguarda del Patrimonio

El Ministerio de Cultura convoca un Consejo extraordinario para abordar las actuaciones ante posibles emergencias en los grandes monumentos españoles, que serán revisados

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Vista general del incendio que consumió la cubierta de la catedral de Notre Dame.
Vista general del incendio que consumió la cubierta de la catedral de Notre Dame. / EFE
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El incendio de la catedral de Notre Dame en París ha puesto en alerta a las autoridades españolas, que han convocado un Consejo de Patrimonio Histórico extraordinario el próximo día 26 para abordar la situación de los planes de salvaguarda de bienes culturales ante emergencias.

Ese tema era uno de los puntos del orden día de la última sesión (4 y 5 pasados) de ese Consejo, que reúne a representantes de la administración del Estado y las comunidades autónomas, pero no pudo tratarse por falta de tiempo, según recordó el Ministerio de Cultura.

El ministro José Guirao anunció en la mañana de ayer que se va a poner en marcha una revisión de las instalaciones de los grandes monumentos españoles tras la “alerta” recibida por el incendio de París.

El Plan Nacional de Emergencias y Gestión de Riesgos en Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura tiene el objetivo primordial de llevar a cabo medidas para proteger los monumentos en caso de catástrofes naturales o accidentes.

Además existe un Plan Nacional de Catedrales, que incluye pautas de restauración, plazos e inversiones necesarias; pero no todos esos templos disponen de planes preventivos individuales, según explica el subdirector del Instituto de Patrimonio Cultural y coordinador de ese plan nacional, Javier Rivera Blanco.

Llamamiento al civismo

“Los planes preventivos son vitales, con medidas para revisar las instalaciones eléctricas, el estado de la madera, o impedir el acceso de vándalos; en definitiva, prever el daño antes de que se produzca”, asegura Rivera.

Por otro lado, este experto hace un llamamiento a los ciudadanos en general para tomar conciencia de la importancia del patrimonio histórico y cultural.

“Los españoles cuidamos muy bien nuestro coche, pero no nuestros monumentos, les destinamos muy poco dinero, no nos damos cuenta de que no solo son nuestra identidad sino también fuente de ingresos y clave para recuperar la España vaciada”, señala Rivera.

El arquitecto Juan de Dios de la Hoz, galardonado por su trabajo de reconstrucción en Lorca (Murcia) tras el terremoto de mayo de 2011, recuerda que una catástrofe así no suele tener una sola causa, sino que “hay dos o tres coincidencias y se produce la tragedia”, aunque finalmente “los accidentes ocurren y el riesgo cero no existe”.

Tras el incendio que ha destruido partes de Notre Dame como la aguja, la bóveda y algunas vidrieras, el debate que se abre es el de la restauración. Según Rivera, podría llevar dos o tres años, aunque lo primero es decidir qué criterio aplicar.

Lluís Dilmé, que participó en la reconstrucción del Gran Teatro del Liceo de Barcelona tras el incendio que lo destruyó en 1994, opina que debe salvaguardarse la imagen tal como era, debido a “la enorme fuerza de un edificio tan emblemático”, aunque algunos elementos interiores puedan ser de arquitectura contemporánea.

Para Rivera, lo lógico sería aplicar los conocimientos del siglo XXI en lo que se refiere a uso de materiales ignífugos, que no se dilaten con los cambios térmicos y que supongan un menor peso para la estructura.

Solidaridad de España

La tragedia de Notre Dame ha despertado también reacciones de solidaridad en España. No solo el Gobierno se ha puesto a disposición del país vecino para “lo que necesiten”, también empresas y colectivos profesionales han ofrecido su colaboración.

La empresa Asturiana de Laminados (Asla) ha anunciado que donará cincuenta toneladas de su producción de zinc para contribuir a la restauración de la cubierta de la catedral, un material cuyo valor puede oscilar entre 150.000 y 300.000 euros.

Y una asociación de canteros de Poio (Pontevedra), con experiencia en rehabilitaciones como la del Palacio de Westminster, el capitolio de Washington o la Sagrada Familia, se ha ofrecido a colaborar en la reconstrucción de Notre Dame.