El presidente de los populares andaluces y candidato a presidir el Ejecutivo regional, Juanma Moreno.
El presidente de los populares andaluces y candidato a presidir el Ejecutivo regional, Juanma Moreno. / EFE
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El candidato del PP-A a la presidencia de la Junta, Juanma Moreno, señaló que su formación se ha situado “en el centro” entre Ciudadanos y Vox en el acuerdo al que ha llegado el PP con cada uno de estos partidos para su investidura como presidente de la Junta de Andalucía que está prevista para la próxima semana. Así, el candidato aseguró que su formación se ha situado en medio de Ciudadanos y Vox para alcanzar un acuerdo “sensato y realista” que traiga el cambio a la comunidad después de “40 años de socialismo”.

En una entrevista, Moreno detalló que el acuerdo al que ha llegado con ambas fuerzas, cada una por un lado, se ha realizado “con audacia y generosidad por parte de todos” con el objetivo “conjunto” de que haya cambio en Andalucía. Por eso, rechazó las críticas que han suscitado los acuerdos y lo calificó de “pataleta”.

Así, consideró que es una “pataleta absurda y un disparate colosal” que, por ejemplo, el PSOE critique el acuerdo con Vox cuando desde el propio Gobierno se ha “pactado con los terroristas de Bildu y los que quieren romper la Constitución”. “Un partido que ha pactado en prácticamente todos los ayuntamientos con la izquierda radical de Podemos no tiene legitimidad ni argumento para hacer esas críticas”, añadió.

Exigencias no razonables

Concretamente, sobre el pacto con Vox, el candidato popular afirmó que en la “estrategia” del partido de Santiago Abascal entró lo de presentar un primer documento con exigencias que “no era razonable” y por esto el PP terminó rechazándolo. Sin embargo, Vox “ha hecho un esfuerzo, como siempre que hay una negociación”, y ha dejado “cosas en el camino” para llegar a un “punto intermedio”. De todos modos, con lo que se queda Moreno es con que se ha llegado a un acuerdo “responsable”.

El acuerdo con Vox se ha cerrado a última hora antes de la ronda de contactos en el Parlamento y el de Cs varios días antes, sin embargo, Moreno admitió que ha habido momentos en los que “no ha visto claro” que se pudiera alcanzar un consenso.

“Confieso que ha habido momentos en los que no lo he visto claro porque he visto mucho tacticismo político y ombliguismo de los que estaban pensando más en las elecciones de mayo que en Andalucía”, señaló, al tiempo que subrayó que eso era un “error” porque el objetivo debería haber sido siempre el cambio en Andalucía y “lo demás era un desperdicio de tiempo y energía”.

Bien está lo quie bien acaba

De otro lado, sobre el acuerdo con Ciudadanos, Moreno recordó que de primeras la formación naranja quería la presidencia, pero eso “no era sostenible” porque la formación naranja “se había pasado toda la campaña diciendo que si PP y Ciudadanos podrían formar un gobierno alternativo” lo harían posible y si el PP tenía más votos le correspondería presidir el nuevo gobierno. Así, lo de pedir la presidencia la Junta Moreno lo ha enmarcado en una “estrategia” de cara a la negociación.

Con todo, el popular concluyó que “bien está lo que bien acaba” y ha llegado la “ilusión y la alegría” para los que quería el cambio, un cambio que llegaría tras su investidura como presidente de la Junta que, según dijo, podría darse el martes 15, tras haber realizado el debate el día anterior, o el día 16.

Pero, más allá de la “alegría”, también está la “decepción” para los que “han vivido del régimen y han utilizado de forma implacable su poder”. Sobre esto último, matizó que en cuatro años no va a poder modificar “toda la estructura de 40 años de socialismo” pero prometió que se harán “cambios profundos” y cambios de “estilos” diferentes a los que los andaluces han vivido hasta ahora.