Más de 409.000 personas se fueron de España a lo largo del pasado año

La población cayó a 46,4 millones de habitantes, suavizando el descenso sufrido en 2013

Un total de 409.344 personas se marcharon de España el año pasado, cuando la emigración se ralentizó un 23,1% aunque el saldo final (salidas menos entradas) volvió a ser negativo y la población del país se redujo a 46.439.864 habitantes, 72.335 menos (un 0,16%) que al cierre de 2013.

Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística, a lo largo del año pasado se instalaron en España 307.035 personas procedentes del extranjero (un 9,4% más que en 2013) mientras 409.343 se marcharon a otro país (un 23,1% menos).

Así, el saldo migratorio final fue negativo, con la pérdida de 102.309 habitantes, lo que empujó la caída general de la población, que se redujo un 0,16%. El descenso es menor que el registrado en 2013, cuando la reducción fue del 0,46%.

En cuanto a los emigrantes, de las 409.343 personas que se marcharon, el 19,2 por ciento eran de nacionalidad española (78.785) y la mayoría (50.249, el 63,8%) habían nacido en España. El resto de los que se marcharon, 330.559 personas, eran extranjeros.

Conforme la estadística oficial, de estos 78.785 españoles que emigraron, el 52% eran hombres y el 48%, mujeres. La mayoría tenían entre 25 y 44 años de edad, aunque más de tres mil eran niños entre 5 y 9 años de edad.

Los grupos más grandes se dirigían a Reino Unido, Francia, Alemania y Ecuador, país al que fueron principalmente extranjeros nacionalizados y niños menores de 16 años nacidos en España, es decir, población retornada. En cuanto a los emigrantes extranjeros, los grupos más amplios tenían de 20 a 49 años. Las nacionalidades con más salidas fueron la rumana (57.373) y la marroquí (32.478) que son, además, las mayoritarias.

Los flujos de emigración al exterior bajaron en los 15 principales países de nacionalidad de los emigrantes, a excepción de Italia (con un 9,4% más que en 2013), Reino Unido (0,8%) y Francia (0,3%). Los mayores descensos de salidas se registraron en la comunidad paraguaya, (101,8% menos), brasileña (90,8% menos) y boliviana (82,1% menos).

Sobre los inmigrantes, el INE indica que el 13,4 por ciento de los 307.035 que llegaron el año pasado eran de nacionalidad española (41.278), aunque más de la mitad habían nacido en otros países. El grupo más amplio, 265.757 personas, eran extranjeros.

En este sentido, el INE concreta que si bien el retorno de españoles aumentó un 27,3 por ciento respecto a 2013, la emigración subió también, con un 7,4%. Al final, el saldo migratorio de los españoles fue negativo, con 37.507 ciudadanos menos.

De los 41.278 que retornaron, la estadística revela que los grupos más grandes procedían de Venezuela, Francia y Cuba. De hecho, más de la mitad (21.640) habían nacido fuera de España. El 50,9% eran hombres y el 49,1%, mujeres. En los extranjeros, la diferencia entre las salidas y las entradas dejó un resultado también negativo, con 64.802 personas menos, aunque la inmigración aumentó un 7% y la emigración descendió un 28%.

Las principales nacionalidades de los inmigrantes extranjeros fueron la rumana (con 29.968 llegadas) la marroquí (con 20.163) y la italiana (con 14.955). De las 15 nacionalidades con mayor flujo inmigratorio, las que tuvieron los mayores incrementos relativos en número de llegadas a España fueron la ucraniana (un 41,2% más), la venezolana (un 34,9%) y la rumana (un 24,0%).

FuenteEUROPA PRESS 
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