El director de cine aragonés Luis Buñuel durante el rodaje de una de sus innumerables películas.
El director de cine aragonés Luis Buñuel durante el rodaje de una de sus innumerables películas. / europa press
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Se cumplen 35 años de la muerte de Luis Buñuel, uno de los cineastas españoles que “más innovó” en el séptimo arte, según informó la Biblioteca Nacional de España (BNE), cuyos fondos albergan la mayor parte de sus películas, además de cartas, libros, guiones o ensayos sobre su cine.

Buñuel, que nació en el año 1900 en la localidad aragonesa de Calanda, tuvo su primer contacto con el cine en 1908, tal y como describe en su autobiografía ‘Mi último suspiro’, que puede encontrarse en la BNE. En estas memorias, además de sus experiencias vitales, desgrana cómo algunas de sus vivencias han sido reflejadas en su obra cinematográfica.

A los diecisiete años Buñuel se mudó a Madrid para continuar sus estudios. Durante los siete años que estuvo en la capital vivió en la Residencia de Estudiantes, donde trabaría amistad con destacados intelectuales y artistas como Rafael Alberti, Federico García Lorca o Salvador Dalí.

En este periodo se interesó por la vanguardia artística del momento, especialmente en el ultraísmo, y publicó algunos poemas en revistas poéticas como ‘Horizonte’ o ‘Vltra’, que se encuentran disponibles en la Hemeroteca Digital.

En 1925 se fue a París como secretario de Eugenio D’Ors, donde empieza a asistir asiduamente al cine, en ocasiones hasta tres veces al día y donde tomará la decisión de hacerse cineasta tras ver ‘Las tres luces’, de Fritz Lang, que puede consultarse en la sala Barbieri de la Biblioteca Nacional.

El primer trabajo cinematográfico de Buñuel fue en 1926 como ayudante en la cinta ‘Mauprat’, del director Jean Epstein. Además, colaboró en otros proyectos de cine mientras enviaba críticas y reseñas a medios españoles como La Gaceta Literaria, hasta que en 1929 rodó su “ópera prima” como director, ‘Un perro andaluz’.

Esta obra, en cuya creación colaboró Salvador Dalí, está considerada como una de las piezas “más significativas” del cine surrealista. En el catálogo de la BNE se conserva esta cinta, así como una edición del guión publicada en 1947.

En su segundo film, el cineasta incluyó un recurso “muy innovador” para el momento, la voz en off. Este trabajo fue financiado por el aristócrata Charles de Noailles, cuya correspondencia con el director puede consutarse en la Biblioteca Nacional, que cuenta con una reproducción editada en 1993.

En el año 1933 realizó el documental ‘Las Hurdes, Tierra sin pan’, que se aleja de sus inicios puramente surrealistas para tomar un carácter “mucho más social y de compromiso con la realidad”.

Durante la Guerra Civil, Buñuel se mantuvo “leal” a la República y trabajó para el embajador en Francia, Luis Araquistáin. Tras la guerra se exilió a Estados Unidos y después a México, donde dirigió 20 de sus 32 películas.

En estos determinados filmes se alternan trabajos comerciales como ‘El gran calavera’, con proyectos “más personales” como ‘Los olvidados’, que le otorgó al cineasta aragonés el premio del festival de cine de Cannes en 1951 y que es una de las películas incluidas en el proyecto ‘Memoria del mundo’ de la Unesco.

Regreso a España

Buñuel regresó en el año 1961 a España para dirigir ‘Viridiana’, con la que ganó la Palma de Oro de Cannes. En 1967 obtuvo el León de Oro en la Mostra de Venecia por ‘Belle de jour’ y cinco años después se convirtió en el primer director español en ganar el Óscar a la mejor película de habla no inglesa por ‘El discreto encanto de la burguesía’, de la que se guarda en la Biblioteca Nacional de España uno de los carteles promocionales de la cinta.

Además de una gran parte de su filmografía, cartas, guiones o libros, en la Biblioteca Nacional de España se conservan numerosos estudios sobre el director de cinematográfico aragonés y su estilo que permitirán “adentrarse no solo en su obra, sino también en su figura”.

FuenteEuropa Press
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