Marlaska endurece su discurso contra la inmigración violenta y las mafias

El ministro cree que la expulsión de 116 migrantes “mandó un mensaje claro” y advierte de que el Gobierno distingue entre los “pacíficos” y los que “asaltan” las vallas fronterizas

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Comparecencia de Fernando Grande-Marlaska en el Congreso
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su comparecencia de ayer en el Congreso. / Efe
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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, justificó la devolución de los 116 migrantes que saltaron la valla de Ceuta el pasado 22 de agosto, afirmando que esta acción “mandó un mensaje claro” a las “organizaciones criminales que trafican con personas”.

“El mensaje es que la inmigración ordenada, segura y legal es posible y deseable, pero no la ilegal y violenta”, destacó, para después reivindicar la “seguridad y protección” de las fronteras de España con Marruecos desde el respeto a los derechos humanos. “Seguridad sí, pero sobre todo humanidad, pero humanidad no es igual a permisividad”, agregó el responsable de Interior, que ayer compareció en el Congreso.

Grande-Marlaska acudió a la Cámara Baja a petición propia tras la “reactivación” del Acuerdo de Readmisión firmado en 1992 entre España y Marruecos, en virtud del cual los 116 migrantes subsaharianos que recientemente saltaron la valla fronteriza de Ceuta fueron devueltos al país magrebí apenas 24 horas más tarde. El convenio permite a España entregar al país vecino a quienes han accedido de manera irregular a territorio español desde allí, independientemente de su país de origen.

La aplicación de este acuerdo, según explicó el ministro, se debe a que tanto España como Marruecos “han querido mandar un mensaje claro” a las mafias dedicadas a la trata de seres humanos. “No vamos a permitir la inmigración violenta que atenta contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, resaltó.

Grande-Marlaska destacó que la reactivación del acuerdo por parte de Marruecos “por lo general, no ha sido aceptada”, solamente ha aceptado hacerlo “en casos específicos”.

Durante su intervención, hizo hincapié en el impulso de la cooperación y de las relaciones entre Marruecos y España desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa, pero ha indicado que “no ha habido ningún pago” al país alauí a cambio de readmitir a este centenar de personas.

“Marruecos es un país muy serio”, contestó ante las quejas de algunos grupos parlamentarios, como Unidos Podemos, cuya portavoz adjunta, Ione Belarra, acusó al Ejecutivo de “vulnerar de manera flagrante” la legislación internacional sobre derechos humanos. “Recuerda a las peores prácticas del PP, nos asombra y alarma”, remarcó la diputada. También el diputado de ERC Gabriel Rufián ha cuestionado al ministro “que ha cambiado” para que el PSOE “pase de ser un Gobierno decente a ser una marca blanca del PP y Ciudadanos”.

Para justificar las devoluciones, Grande-Marlaska insistió en las condiciones de “absoluta violencia” del “asalto” a la valla de Ceuta tanto el pasado 26 de julio por parte de 602 migrantes, así como el pasado 22 de agosto por parte de más de cien personas. “La humanidad y la solidaridad no pueden convenir con las entradas violentas”, manifestó, para después pedir que “no se caiga en justificaciones” porque “la mayoría” de las personas que acceden a España “son pacíficas”.

“No vamos a beneficiar al que es violento, sino al que no lo es”, argumentó. Asimismo, apuntó que el perfil de las personas que “atacan” la valla responde a personas violentas. “Son hombres, como siempre somos los violentos, parece que está en el ADN”, agregó, recalcando que no suelen ser mujeres y que los que son menores se quedan en España.

FuenteEUROPA PRESS
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