Manuela Carmena pasea por Gran Vía en la apertura de Madrid Central.
Manuela Carmena pasea por Gran Vía en la apertura de Madrid Central. / EFE
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La zona de bajas emisiones Madrid Central arrancó ayer en el distrito Centro de la capital, después de que no prosperaran las medidas de suspensión cautelarísimas presentadas, superando el modelo de las Áreas de Prioridad Residencial (APR).

Así, en sus 472 hectáreas de superficie (prácticamente la totalidad del distrito), se elimina el tráfico de paso y la circulación de los vehículos más tóxicos para reducir la contaminación en la zona un 40 por ciento, con una primera fase sin multas.

Esta zona de bajas emisiones, incluida en el Plan A de Calidad del Aire, tiene como objetivo “reducir la contaminación, el ruido y mejorar el reparto del espacio público”, en palabras de la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés.

En este espacio estará restringido el tráfico de los vehículos, excepto residentes, transporte público, los vehículos de determinados colectivos necesarios para la ‘vida’ del distrito y los menos contaminantes, según los distintivos ambientales de la DGT, que se recomienda llevar en el parabrisas hasta que comience a ser obligatorio, el próximo 24 de abril de 2019.

La primera fase será informativa, con controles manuales de Policía Municipal y Agentes de Movilidad, esto es, lo que rige fundamentalmente es la señalización vertical y horizontal, aunque todas las cámaras estén ya instaladas. Los policías informarán de las normas de Madrid Central. Así, en enero, entrará en funcionamiento el control automático con dos meses de notificaciones de las infracciones sin multas.

El perímetro lo forman las calles Alberto Aguilera, glorieta de Ruiz Jiménez, Carranza, Sagasta, glorieta de Bilbao, Génova, plaza de Colón, Paseo de Recoletos, plaza de Cibeles, Paseo del Prado, plaza de Cánovas del Castillo, glorieta de Carlos V, Ronda de Atocha, Ronda de Valencia, glorieta de Embajadores, Ronda de Toledo, glorieta de la Puerta de Toledo, Ronda de Segovia, Cuesta de la Vega, Mayor, Bailén, plaza de España, Princesa y Serrano Jover.

En las primeras horas de funcionamiento del perímetro, la hora punta de la mañana se desarrolló con aparente normalidad, con poca presencia policial, de hecho, no habrá personal dedicado exclusivamente. No obstante, sí se apreció una mayor densidad de tráfico en el perímetro exterior.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, aseguró que en las primeras horas de Madrid Central, “todo va fluyendo como se esperaba” y que hay una disminución del tráfico privado.

En una entrevista, la regidora indicó que “parece que todo va muy bien” y que están mirando “constantemente” las pantallas de tráfico y hablando con los responsables de la puesta en marcha de la primera fase.

Mejor que nunca

Así, pudo concretar que hay menos tráfico privado y que en la calle se ve mucho “coche blanco”, en referencia a los taxis. “Está lleno de taxis”, explicó Carmena, quien también dijo que en los colegios ha habido la “normalidad” que esperaban y que los padres que optaron por llevar a sus hijos en coche lo pudieron hacer con las autorizaciones.

Sobre las multas, aclaró que no van a llegar “nunca antes de los últimos días de febrero o primeros de marzo”. “Hasta que esté todo bien asentado”, indicó Carmena, quien subrayó que este Puente de la Constitución es “una ocasión buenísima para venir a Madrid, para ver lo bonito que ha quedado la Gran Vía y que se va a poder entrar en el centro de Madrid mejor que nunca”. “No va a haber los atascos de otras veces”, aseguró.

Asimismo, indicó que hoy empieza un proceso “que va encaminado a cumplir con la Comisión Europea” en el sentido, además, de que lo que está en juego es “la salud”.

Sobre los recursos pendientes en los tribunales, Carmena aseguró que están “dispuestos a cumplir siempre las resoluciones” que les digan los jueces aunque entiende que “no es buen camino acudir a los tribunales cuando hay diferencias de criterio” entre los distintos grupos políticos.

Finalmente, la regidora consideró que “creemos que se han aplicado las normas de la manera correcta, y aquí lo que está detrás son las divergencias políticas, que deben tratarse con el diálogo o el intercambio de ideas”.