Los piratas exigen el traslado de sus dos compañeros detenidos a Somalia

Una llamada de los corsarios a la empresa armadora del atunero pone como condición para la liberación de los pescadores que los apresados sean extraditados y juzgados en su país

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Los piratas que mantienen secuestrado al atunero Alakrana desde hace más de un mes se han puesto en contacto con la empresa armadora del buque, Etxebastar Fleet, para exigir una condición más en el proceso de liberación del pesquero. Según los familiares de los tripulantes, los delincuentes pretenden que los dos corsarios retenidos en España sean trasladados a Somalia para ser juzgados allí.

Así lo confirmó al término de la concentración desarrollada en Bermeo en demanda de la liberación de los marineros, Argi Galbarriatu, hermana del capitán del navío apresado. En concreto, en esa llamada los secuestradores exigían que los dos miembros de su grupo sean extraditados «no para que sean liberados», señaló Galbarriatu.

Mientras tanto, los esfuerzos de la diplomacia por conseguir que los 36 tripulantes regresen a casa no cesa y el embajador español en Kenia y el primer ministro somalí se reunirán hoy en Nairobi para elaborar «algunas actuaciones» que culminen con la liberación del Alakrana, según anunció el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en un día en el que miles de personas exigieron en dos manifestaciones en Vigo y Bermeo el fin de esta situación.

En ese encuentro se elaborarán «algunas actuaciones» que se espera permitan solucionar el secuestro del atunero. Tras destacar que el Gobierno sigue llevando a cabo «todas las acciones necesarias» para resolver «con la mayor rapidez posible» este secuestro, Moratinos volvió a pedir «confianza y tranquilidad», porque es la «única manera» de resolver «adecuadamente» esta situación.

Mientras en la comunidad política no se llega al consenso y el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, reprochaba al PP que «tenga sentido de Estado, arrime el hombro y se ponga al lado del Gobierno» para resolver el secuestro, en la calle y bajo una intensa lluvia el pueblo del que zarpó el atunero se concentró en el puerto, donde miles de personas permanecieron en silencio durante un cuarto de hora tras la pancarta Gure arrantzaleak askatu (Libertad para nuestros pescadores), portada por los familiares vascos de la tripulación del barco.

A la protesta acudieron representantes de las instituciones y de los partidos políticos, entre ellos la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, la consejera de Pesca, Pilar Unzalu; la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga; el presidente del PNV, Íñigo Urkullu; además de representantes de PSE-EE y PP y alcaldes y responsables de los municipios donde residen los marineros capturados.

En la multitudinaria marcha de Vigo, que recorrió las calles de la ciudad, Antonio, hermano de Pablo Costas, uno de los tripulantes, afirmó que el apoyo «de tanta gente es importante» para las familias y una «ayuda» para que el Gobierno «se dé cuenta de que aquí pasa algo gordo», remarcó. Mientras, Paulino Veiga, cocinero de relevo del buque, aseveró que este tipo de manifestaciones «contribuyen en gran medida a que el Ejecutivo agilice las cosas».