Los grupos del Congreso registran más de 4.000 enmiendas a las cuentas

Las propuestas de modificación de las formaciones superan en 160 a las que se inscribieron para los Presupuestos de 2015.

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Los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados han registrado 4.326 enmiendas parciales al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el año que viene, 160 más que el pasado ejercicio, cuando se superaron las 4.100, propuestas que se debatirán en comisión y Pleno durante las próximas tres semanas. Este jueves finalizaba el plazo para presentar las propuestas de modificación del articulado de la ley, y las diferentes formaciones políticas han sumado 4.326 iniciativas, entre las enmiendas a la parte dispositiva, los vetos a la totalidad de las secciones o las propuestas de asignación de gasto diferente al planteado por el Gobierno. Estas enmiendas se suman a las trece de totalidad que ya fueron rechazadas por el Pleno del Congreso gracias a la mayoría absoluta del PP.

Muy por delante de todos los demás se sitúa el PSOE, que ha superado las 1.600 enmiendas parciales en las que se resume el planteamiento político y económico que llevará a las elecciones generales de finales de año. En total, el principal partido de la oposición propone movilizar más de 11.000 millones de euros, sobre todo para incrementar el gasto social.

También se propone un cambio de política económica y un aumento de gasto social en las 545 enmiendas que ha registrado la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), entre las que se incluyen iniciativas de entidades como Comisiones Obreras o la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). El año pasado la coalición llegó a las 800 enmiendas.

UPyD se mantiene en cifras muy similares a las del pasado ejercicio —243 enmiendas este año, tras retirar una, frente a las 265 de 2015— y recupera iniciativas de las que ha hecho bandera desde su fundación, como la eliminación de las diputaciones provinciales o la fusión de ayuntamientos, sumadas a iniciativas para incrementar el gasto social y la protección a los parados. Convergència (CDC) y Unió (UDC), que afrontan la primera tramitación parlamentaria de unas cuentas estatales desde que se rompió la coalición, presentaron 640 enmiendas de forma conjunta, a las que la formación que lidera Josep Antoni Duran i Lleida sumó otra docena. La gran mayoría de sus propuestas, como ya sucedió el año pasado con sus 517 enmiendas, pretenden reasignar fondos para financiar nuevas inversiones en Cataluña y para promover un cambio de modelo productivo.

Por su parte, el PNV sigue en su línea habitual de registrar pocas enmiendas pero muy concretas y, en sus ocho propuestas se centra en temas competenciales y proyectos de inversión prioritarios en el País Vasco. Finalmente, en el Grupo Mixto hay gran disparidad. Así, mientras formaciones como ERC superan las 400 propuestas, Compromís-Equo pasa de las 300, el BNG pasa de las 200 y CC-NC llega a las cien, otras como Foro Asturias o Geroa Bai se quedan en el entorno del medio centenar.

Racionalidad para cumplir objetivos.- La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, pidió al PSOE “racionalidad” en sus enmiendas al proyecto de Presupuestos de 2016, recordándole que aún hay que cumplir con la reducción del déficit pactada con la UE y asegurando que en las cuentas del próximo año ya se incrementa el gasto en la medida de lo que la recuperación lo permite. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el primero tras las vacaciones de verano, la vicepresidenta fue preguntada por las más de 1.600 enmiendas que el principal partido de la oposición ha registrado en el Congreso a los Presupuestos de 2016, con los que pretende reasignar más de 11.000 millones de euros, incluyendo una mayor subida de lo sueldos de los funcionarios o de las pensiones. “Yo le pediría al PSOE un poquito más de racionalidad y, sobre todo, que no caigan en los mismos errores que nos llevaron a la situación de casi rescate de la economía (en 2011) y a un recorte de sueldos de funcionarios y pensiones inédito como el de 2010”, señaló Sáenz de Santamaría. Y es que, aunque la situación macroeconómica actual “no es la misma” que en 2011, cuando “había 30.000 millones de déficit oculto y el país estaba al borde del rescate”, el Ejecutivo ya ha recogido en su proyecto de ley los incrementos de gasto que España se puede permitir, dado que “todavía sigue habiendo un objetivo de déficit que cumplir”. “Y yo pregunto al PSOE si ellos están comprometidos con esos objetivos, si saben que esos objetivos marcados por la UE hay que cumplirlos, porque esto ya son palabras concretas de las que hablar”, añadió la vicepresidenta.