Los familiares del cooperante herido en Mauritania piden su liberación por «humanidad»

Las exigencias de los secuestradores de Al Qaeda, que quieren dinero y la excarcelación de varios terroristas, complican las negociaciones

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Las familias de los tres cooperantes catalanes secuestrados en Mauritania hace poco más de un mes a manos de Al Qaeda pidieron ayer su liberación «por razones humanitarias», tras conocerse que uno de ellos, Albert Vilalta, está herido de bala en una pierna, aunque se le ha hecho llegar ayuda médica. No obstante, parece que este deseo no se va a poder cumplir pronto pues las exigencias de los terroristas son muy altas. Piden dinero y que se excarcele a compañeros suyos en el país magrebí. El problema que se le presenta al Gobierno es doble, por lo que las negociaciones a tres bandas son sumamente complejas.

El presidente de la ONG Barcelona Acción Solidaria, Josep Carbonell, y el director de la caravana, Francesc Osan, trasladaron esta demanda de los allegados a los secuestrados en un comunicado.

Según tiene constancia el Gobierno, Vilalta, uno de los tres cooperantes secuestrados en Mauritania hace un mes por la organización terrorista Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), evoluciona positivamente de su herida de bala en una pierna durante el secuestro. «Está bien atendido», recalcó Osán.

Asimismo, detalló que al herido «se le han hecho llegar fármacos y ayuda médica», aunque confesó ignorar si le ha llegado la medicación «directa o indirectamente», es decir, por los mismos secuestradores o por intermediarios.

A su juicio, el Ministerio de Exteriores «tiene garantía de que está siendo curado». Aseguró que el departamento presidido por Miguel Ángel Moratinos informó a los familiares de las heridas en el mismo momento en el que conoció la información. «No se sabe cuándo fue exactamente», reiteró. Con todo, añadió que los otros dos secuestrados «están bien». No obstante, se cree que fue en el momento en que fueron capturados pues, previsiblemente, el cooperante intentó escapar.

«Siguiendo la sharia han de preservar la integridad de los prisioneros y darles apoyo médico», sugirió Osán, confiando en que el buen estado de salud de los españoles sea una «garantía» a la hora de negociar. De igual manera, recordó que el comunicado de Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) al reivindicar el rapto afirmaba que todos «están bien alimentados y en perfecto estado de salud».

El Ministerio continúa manteniendo «contactos diplomáticos» para trabajar en la liberación. «Si llega la medicación, llega la palabra», añadió Osán en referencia a las negociaciones con Al Qaeda, aunque reiteró que la ONG desconoce el contenido de éstas.

Asimismo, señaló como «positiva» la gestión del Gobierno, que «trabaja mucho y habla poco» -no ha trascendido si se está realizando una acción coordinada con Francia e Italia, que también tienen nacionales secuestrados-. De hecho, el portavoz de la ONG, Josep Ramón Giménez, leyó un comunicado para manifestar su «confianza» en el Ejecutivo.