Los datos que custodiaba el jefe ideológico de ETA podrían traer más arrestos

Mientras la Gendarmería registraba el piso de los pistoleros, el PNV retó a Interior a ilegalizar al partido nacionalista por su apoyo a los batasunos.

Los investigadores antiterroristas de las Fuerzas de Seguridad españolas y francesas se afanaban ayer en analizar los numerosos datos contenidos en los diversos soportes informáticos que estaban en poder del presunto jefe del aparato logístico de ETA, Aitor Elizarán Aguilar, y están convencidos de que, dada la estratégica posición del arrestado dentro del organigrama de la banda, dicha documentación podría llevar a nuevas y trascendentes capturas, tanto de pistoleros como de quienes les sirven de asidero político.

Entre tanto, varios agentes de la Gendarmería registraron con minuciosidad en busca de nuevas pruebas los domicilios, tanto españoles como en Francia, de Elizarán y su novia, la también arrestada Ohiana San Vicente.

Por el momento, los expertos trabajan con el ordenador y las memorias USB halladas en el coche robado que conducían ambos terroristas cuando fueron capturados en Carnac. En el vehículo, modelo Audi A3, también había varias armas -provenientes de la partida robada por la banda en Vauvert en 2007-, placas de matrícula, documentación falsa, diversa munición y 1.500 euros en metálico.

Y mientras la Policía continúa con su trabajo, al otro lado de la frontera, el cada día más ultramontano PNV se lamía las heridas que le ha dejado su participación en la protesta contra la redada del ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi y otros nueve proetarras.

Por boca de su presidente en Guipúzcoa el siempre radical Íñigo Urkullu, los nacionalistas afirmaron ayer que «tragan mucho» con declaraciones como las realizadas por el ministro Rubalcaba, «que llegó a decir públicamente que el PNV comparte en la calle la estrategia», y, con su tono chulesco habitual, llegó a preguntar en voz alta si Interior ilegalizará ahora a la formación jeltzale o meterán en la cárcel a sus dirigentes.

Tras insistir en que el PNV volvería a ir a la manifestación del pasado sábado en San Sebastián, Urkullu no tuvo más remedio que admitir que tal decisión es «difícil de ser entendida» incluso por «los cercanos» al partido.

Desde el bando más claramente demócrata, el presidente del PP en la región norteña, Antonio Basagoiti, expresaba su satisfacción por las últimas detenciones contra la dirección política de ETA, que son «la enésima demostración de que Batasuna es lo mismo que la banda» y que Otegi «está a las órdenes» de los terroristas. Además, añadió, la redada deja «en muy mal lugar» al PNV, formación a la que recordó «dime con quien andas y te diré quien eres».

Por lo que respecta a la polémica sobre el chivatazo al dueño del Bar Faisán, el presidente de la AVT, Juan Antonio García Casquero, pidió a la Audiencia que continúe investigando el soplo policial que advirtió al encargado del cobro del impuesto revolucionario de una redada. «Hay que acabar con este galimatías», defendió el representante de las víctimas.

FuenteAgencias  Bilbao
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