Los reyes Felipe y Letizia, y el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros (d) durante el acto central del Día de las Fuerzas Armadas que se celebra en Logroño, con un desfile en el que participan 2.678 militares y guardias civiles, con 137 vehículos y 54 aviones y helicópteros.
Los reyes Felipe y Letizia, y el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros (d) durante el acto central del Día de las Fuerzas Armadas que se celebra en Logroño, con un desfile en el que participan 2.678 militares y guardias civiles, con 137 vehículos y 54 aviones y helicópteros. / EFE
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Los Reyes presidieron en Logroño el desfile que cada año se celebra cerca de la festividad de San Fernando por el Día de las Fuerzas Armadas, que contó con el entusiasta respaldo de la ciudadanía.

Don Felipe y Doña Letizia llegaron a la calle General Vara de Rey, donde les esperaban la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, y el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros.

Entre las autoridades civiles y militares también estaban el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general Fernando Alejandre o la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra. Además había representantes de PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos.

Pese a los pronósticos meteorológicos, la lluvia dio una tregua a la hora del desfile para el recorrido por el centro de Logroño de un total de 2.678 militares y 147 vehículos. El mal tiempo sí que afectó ligeramente al desfile aéreo, en el que no pudieron participar los aviones contraincendios y cuatro helicópteros de enseñanza.

El aviso de lluvia tampoco evitó que se llenaran de público los 1.100 metros de recorrido. Los más próximos a la tribuna de autoridades recibieron con vítores y gritos de ‘viva España’ a los Reyes, que saludaron además a los balcones llenos de gente una vez finalizada la parada militar.

A su llegada, Don Felipe y Doña Letizia recibieron los honores de ordenanza y pasaron revista a un batallón de honores de la Guardia Real. A continuación se izó la Bandera Nacional, que ha sido portada por personal de la Guardia Real en representación de los tres Ejércitos y un efectivo de la Guardia Civil.

Distinciones

A renglón seguido tuvo lugar el acto de homenaje a los que dieron su vida por España, en el que Felipe VI estuvo acompañado por diez militares de los dos Ejércitos y la Armada, la guardia civil y la Guardia Real a los que fue concedida la Cruz de Mérito Militar con distintivo rojo, que se otorga a quienes realicen acciones en operaciones militares que puedan implicar el uso de la fuerza y conlleven dotes militares o de mando significativas.

Se trata de militares que han participado en operaciones de riesgo en operaciones en el exterior en Afganistán o Irak, en la Operación Atalanta de lucha contra la piratería en el Índico o, en el caso del guardia civil, en una operación en España en la que se enfrentó a un agresor violento.

Finalizado este homenaje comenzó el desfile aéreo, en el que participaron aviones como el ‘F-18’, ‘Eurofighter’, A-400M y C-130 ‘Hércules’. También sobrevolaron Logroño aviones de Vigilancia Marítima, de transporte de autoridades y helicópteros de los Ejércitos del Aire y de Tierra y de la Guardia Civil.

Después llegó el turno del desfile terrestre, con una unidad de veteranos de las Fuerzas Armadas seguidos por una unidad de reservistas y representantes de las milicias.

Entre todos, también participaron batallones de la Guardia Real, la Armada, el Ejército del Aire, Alumnos de la Guardia Civil y del Ejército de Tierra.

Cerró el desfile una compañía de la Legión y Regulares. La parada militar concluyó con un desfile ecuestre de las Guardias Real y Civil.