Instantánea de la retirada del cadáver del hombre que atacó la comisaría de Cornellá de Llobregat.
Instantánea de la retirada del cadáver del hombre que atacó la comisaría de Cornellá de Llobregat. / Europa Press
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Los Mossos d’Esquadra trabajan “de momento” con la hipótesis de que el ataque de un argelino a la comisaría de Cornellà de Llobregat (Barcelona) en la jornada de ayer fue un atentado terrorista.

“Desde nuestro punto de vista estos hechos son tratados como un atentado terrorista”, anunció el jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Central de los Mossos, Rafel Comas, en una rueda de prensa concedida a los medios.

Los indicios en que se basan los Mossos es que el hombre atentó contra un policía con un arma blanca, aludiendo a Alá —y otras palabras que no se han entendido— y “con voluntad homicida y determinada” lanzándose contra un agente, que le abatió.

Mossos investigarán bajo la tutela del juez del juzgado de instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, y colaborando con Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil.

El atacante de la comisaría de Cornellà de Llobregat (Barcelona) se abalanzó contra la mosso de recepción con un cuchillo de “dimensiones considerables”, según detalló el jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Central de los Mossos, Rafel Comes, en una rueda de prensa.

Preguntado por la secuencia de los hechos, Comes explicó que a las 5.45 horas del día de ayer el asaltante se dispuso a entrar a la comisaría llamando por el interfono y pidiendo acceder para realizar una consulta, lo que hizo “insistentemente”.

La agente de la entrada abrió la puerta a través del portero automático, y el individuo accedió a la comisaría “con una voluntad homicida de matar físicamente al agente con un cuchillo de dimensiones considerables”.

En aquel momento, la agente de la policía se encontraba dentro de la zona acristalada de recepción, pero el comisario no quiso concretar si se produjo un contacto con el agresor, por encontrarse la información bajo secreto de sumario. Sí indicó que la agente, al verse agredida, pidió apoyo al sargento del turno que se encontraba dentro de la comisaría, y que ambos fueron atendidos por los servicios psicológicos del cuerpo, que seguirán su evolución: “Cuando la agente se veía agredida, ha pedido el apoyo del sargento que estaba dentro de la comisaría”.

Atentado terrorista

“Nuestro agente ha tenido que repeler la agresión con un arma de fuego”, subrayó Comes, que constató que la investigación aborda estos hechos como un atentado terrorista. “Es un atentado sí o sí contra un agente de la policía”, destacó el comisario, que dijo que los agentes que presenciaron los hechos solo pueden recordar gritos que repetían ‘Alá’. “La voluntad era claramente predeterminada de matar a agentes de nuestro cuerpo”, destacó Comes, que anunció un aumento de las medidas de autoprotección en las diferentes comisarías del territorio, hasta esclarecer los hechos.

El atacante de la comisaría de Mossos d’Esquadra en Cornellà de Llobregat nació en Argelia en 1989, según informaron a los medios fuentes cercanas al caso según sus primeros datos.
El hombre vivía en Cornellà, en la calle Garraf número 6, a tres calles de la comisaría, en Travessera 11, donde entró armado al grito de Alá es Grande.

Desde el gobierno

La delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, pidió ayer “prudencia” ante lo sucedido en una comisaría de Cornellà, donde un hombre de origen argelino fue abatido por los Mossos d’Esquadra tras intentar atacarles con un cuchillo, y avanzando que el Ejecutivo ofreció colaboración de Guardia Civil y Policía Nacional a la Generalitat catalana.

Sobre la colaboración de los cuerpos policiales, Cunillera afirmó que llamó al director de la Policía catalana para ofrecer la colaboración de Policía Nacional y Guardia Civil”. Los Mossos tienen “la oferta de colaboración” de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado “desde el primer momento”.

La comitiva judicial salió a las 18.46 de la jornada de ayer de la vivienda del atacante de una comisaría de Cornellà de Llobregat (Barcelona), unas tres horas y media después de entrar en el número 6 de la calle Garraf. Salieron con material dentro de varias bolsas, y los Mossos empezaron a esa hora a retirar el cordón policial en torno al edificio y ya dejan volver a los vecinos, que habían sido desalojados por seguridad. La comitiva entró después de que Mossos d’Esquadra la inspeccionaran previamente: los trabajos para el registro empezaron poco antes de las 14:00 horas, y los agentes desalojaron a los vecinos por seguridad.