El líder de ERC, Oriol Junqueras, conversa con el portavoz, Gabriel Rufián.
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Los diputados electos Oriol Junqueras (ERC), Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull (JxCAT), que se encuentran en prisión preventiva, se acreditaron en el Congreso pasadas las 10:00 horas custodiados por un importante dispositivo policial y en medio de una gran expectación mediática y política.

La llegada de Junqueras, Sánchez, Rull y Turull desde la prisión de Soto del Real (Madrid) se produjo, en contra de lo esperado, por el estacionamiento público que tiene acceso directo a las dependencias del Congreso, y condicionó con la celebración de la Mesa de la Cámara y de la Diputación Permanente.

Desde primera hora de la mañana medio centenar de fotógrafos y cámaras de televisión se concentraron en el patio del Congreso y en la calle Zorrilla por la que se accede al aparcamiento privado de Palacio, entrada que finalmente fue desechada por motivos de seguridad.

Otro medio centenar de periodistas esperaba en la primera planta del Congreso frente a la sala Lázaro Dou, donde los presos tenían que entregar sus credenciales como diputados electos.

A las 10:04 horas salían de los ascensores Junqueras, Turull, Rull y Sànchez custodiados ya por policías de paisano de la Cámara Baja y después de haber hecho el cambio de agentes en la Comisaría del Congreso.

Los cuatro fueron recibidos con aplausos por más de una decena de diputados de ERC liderados por Gabriel Rufián, además de los dirigentes de JxCAT Laura Borràs y Míriam Nogueras y de EH Bildu, Jon Iñarritu y Marian Beitialarrangoitia.

normalidad

Durante la larga hora que duraron las acreditaciones de los cuatro presos en dos salas contiguas, el ambiente fue de normalidad. Los letrados permitieron a los diputados de ERC y de JxCAT hacerse fotos y vídeos con los presos, y el trato, según fuentes de ERC, fue “impecable”.

No obstante, no se les entregó ni el móvil ni la tableta que tradicionalmente reciben los diputados cuando se acreditan y solo se les hizo entrega de la cartera del Congreso que, por orden judicial, no se pudieron llevar y la tuvieron que dejar a sus representantes de los partidos políticos.

Una vez que los diputados presos finalizaron sus trámites salieron directamente a los ascensores dejándose hacer fotos de despedida con sus compañeros y despidiéndose con un “adeu” a la prensa.

De esta forma los cuatro diputados soberanistas cumplieron con la orden del Tribunal Supremo de no hacer declaraciones a la prensa, aunque a la pregunta de un periodista de cómo se encontraban, Josep Rull contestó “molt be, molt be (muy bien, muy bien)”.

Junqueras fue el último en entrar en el ascensor y el último en despedirse de Gabriel Rufián con un fuerte abrazo mientras que a su llegada fue la portavoz adjunta Carolina Telechea la primera en saludarle efusivamente.

Pese a toda la normalidad vivida en esas horas, el portavoz de JxCAT en el Senado, Josep Lluis Cleries, se mostró contrariado porque no se les haya permitido reunirse con ellos y lamentó que “no les dejaron quedarse ni un minuto” y que se les trate como “diputados incomunicados”.

Superado este trámite, los cuatro presos volverán hoy al Congreso para estar presentes en la constitución de las Cortes y acatar la Carta Magna que les da la condición plena de diputados.