La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Mari Mar Blanco, durante su intervención en el Congreso. / EFE
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La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), Mari Mar Blanco, criticó ayer en el acto que el Congreso brinda desde hace nueve años a todas las víctimas la “humillante y vergonzante” entrevista de RTVE al coordinador general de Bildu, Arnaldo Otegi, que no mostró “ningún arrepentimiento”.

Su nombre y su intervención el miércoles noche durante más de media hora en el canal 24 horas marcó el homenaje que la Cámara Baja dispensa desde hace 2010 a todas las víctimas del terrorismo que mayoritariamente han tildado de “inaceptable” la entrevista.

En nombre de todas ellas y muy crítica con la decisión de RTVE intervino la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y también diputada del PP, Mari Mar Blanco. Ante siete ministros en funciones lanzó desde la tribuna del hemiciclo un duro reproche.

Trayectoria sangrienta

“Es inaceptable, vergonzante y humillante que la televisión pública se convierta en un altavoz infame de un terrorista confeso como es Otegi, con el único objetivo de blanquear el brazo político de Batasuna que es Bildu”, destacó Blanco tras reprochar que “no todos los partidos merecen igual consideración” y que el terrorismo “no se puede blanquear” ni se le pueden poner “alfombras rojas”.

Porque, si bien Bildu es legal, dijo Blanco, “a día de hoy mantiene una trayectoria machada por un reguero de sangre imborrable”, aunque lejos de pedir perdón “busca legitimar su pasado, borrar su culpa y dejar de sentirse señalados”.

Y continuó: “No es aceptable pretender hacer tabla rasa y tener un puente de plata a esas fuerzas políticas para que blanqueen su imagen cuando han tenido una clara posición de apoyo y justificación de ETA”.

Blanco reiteró que “no todo vale en política” y, por eso, reclamó a los partidos “unidad frente a los asesinos”, que abran las puertas de las instituciones solo a quienes defienden de verdad “la convivencia y la libertad” y que no permitan la formación de gobiernos que actúan “como si ETA no hubiera existido”.

Así, defendió que “el arrepentimiento sincero” de los terroristas traduzca en que estos colaboren con la justicia para su esclarecimiento y que esta sea la “exigencia básica” ante cualquier revisión de la legislación penitenciaria.

Unas palabras que escuchó un hemiciclo completo con los líderes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, sentados juntos y al lado de la portavoz del PSOE, Adriana Lastra.

También asistieron la portavoz de Unidas Podemos, Irene Montero, además del presidente del Senado, el fiscal general del Estado y el presidente del Tribunal Constitucional, entre otros.

Junto a ellos, también decenas de víctimas de diferentes asociaciones, como la AVT, la asociación 11M Afectados por el Terrorismo o entidades de víctimas autonómicas, que se quejaron por haber sido desplazadas a la tribuna de invitados.

Críticas

Entre los ausentes, los diputados de Vox, el único partido que no asistió al homenaje y las asociaciones Dignidad y Justicia como repulsa a la entrevista y Covite “por coherencia” en protesta por “la presencia de los herederos políticos de ETA” en el Congreso, en alusión a Bildu.

Tras el discurso de Mari Mar Blanco, aplaudido por los asistentes a excepción de Irene Montero, Aitor Esteban (PNV), Odón Elorza, miembro de la Ejecutiva del PSOE, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián o el diputado de Bildu, tomó la palabra la presidenta del Congreso.

Meritxell Batet ensalzó a los políticos que supieron “subordinar” sus propuestas “en aras del objetivo superior” de la unidad contra el terrorismo y destacó que reeditar esa unidad es actualmente “un reto”.

En España, aseguró la socialista, la ciudadanía “ha sufrido durante largos años el ensañamiento” del terrorismo.
La organización ha sido derrotada finalmente, y la victoria se ha cimentado “desde el respeto al Estado de derecho”. “El camino ha sido fructífero”, dijo Batet, pero también “muy difícil”.

Un minuto de silencio puso el fin al homenaje sobre el que planeó la entrevista a Otegi, que fue de nuevo criticada por PP y Cs, ya que la portavoz de Unidas Podemos, Irene Montero, la consideró “lógica” porque Bildu es una fuerza política que cumple “con las reglas del juego democrático”.

Frente a esto, Pablo Casado, pidió la comparecencia de la líder de RTVE, Rosa María Mateo, y la portavoz de Cs tildó la entrevista de “infamia y humillación”.