La falta de crédito a inmigrantes les saca del mercado de coches usados

Las ventas a extranjeros de automóviles de segunda mano se hunden un 85% en 2008

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Los que pensaban que con su automóvil de muchos años y bastantes kilómetros iban a hacer su agosto con la situación financiera actual se han equivocado por completo. La población inmigrante ya no es la dinamizadora de las ventas de coches usados en España. Si hace apenas 12 meses los foráneos impulsaban el mercado de utilitarios de segunda mano en el territorio nacional, concentrando casi el 14% de las ventas, ahora la crisis económica, el desempleo y las restricciones de los créditos han provocado un frenazo en seco de estas ventas, que bajaron un 86% en 2008 en relación al ejercicio previo.

Y lo peor de todo es que las perspectivas no son mucho más positivas. Así, los vendedores estiman que las entregas de coches usados caerán este año entre un 5 y un 10%, hasta alcanzar 1,4 millones de unidades, de las que entre un 1% y un 2% corresponderá al colectivo de los inmigrantes.

En 2007 los extranjeros adquirieron unos 236.000 utilitarios no nuevos en España, lo que supuso casi el 14% del total de este tipo de ventas. De este modo, el peso de las personas que vienen de fuera en este negocio pasaba en un año del 10% al 14% de los 1.687.000 vehículos que cambiaron de propietario en 2007. Pero llegó la crisis de 2008 y el cambio de ciclo, con lo que las ventas a este segmento poblacional pasaron a suponer únicamente el 2% del total.

Así, a medida que la situación financiera iba agravándose y, con ella, avanzando las restricciones al crédito y el fantasma del desempleo, la adquisición de coches de segunda mano por parte de los extranjeros que residen en España fue perdiendo peso. Según datos de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), durante el pasado año, las compras de vehículos usados por parte de inmigrantes se situaron en cerca de 30.000 unidades, lo que supone una reducción del 86% en comparación con las cifras del ejercicio anterior,

Según la Asociación, las actuales restricciones crediticias impuestas por las entidades financieras han provocado una disminución de la intención de adquirir utilitarios por parte de los extranjeros, en comparación con un año atrás, cuando el 70% de este colectivo «no descartaba» comprar un coche usado.

Y es que, según datos de Ganvam, hasta 2008 casi la mitad de las compras de automóviles usados por parte de los inmigrantes se financiaba. Por ello, la restricción crediticia de la actualidad ha provocado que éstas se pospongan o que aumenten la demanda de vehículos de ocasión más económicos, por debajo de 1.000 euros, que normalmente tienen más de 15 años de antigüedad.

La patronal de los vendedores de automóviles asegura que hoy en día, el 95% de los vehículos que utilizan estas personas en el territorio nacional son de segunda mano y tienen más de una década de vida. Los coches de este colectivo son amplios, de carácter familiar, con un equipamiento básico y con precios que oscilan entre los 1.000 y los 2.000 euros.

Las previsiones de futuro para el sector tampoco son muy halagüeñas. Para 2009, la organización estima que las entregas de vehículos no nuevos caerán entre un 5% y un 10%, hasta alcanzar 1,4 millones de unidades, de las que entre un 1% y un 2% corresponderá al colectivo inmigrante, lo que supone aproximadamente 28.000 unidades al año.

Ante este situación, la patronal, con el fin de renovar el parque y dinamizar el mercado de coches usados, solicitó recientemente la puesta en marcha de un nuevo Plan Prever, que conviva con el actual Plan VIVE, en el que se incluyan ayudas directas a la retirada de coches de más de 10 años de antigüedad a cambio de compra un nuevo o usados de hasta cinco años.