La Revolución Francesa regresa a la actualidad en ‘Un pueblo y su rey’

El cineasta Pierre Schoeller equipara la situación política de hoy con la agitación de la época

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El cineasta francés Pierre Schoeller lleva esta semana a los cines ‘Un pueblo y su rey’, un filme en el que aborda la Revolución Francesa porque, según ha destacado, sigue “viva” hoy en día, tal y como dijo durante su visita a Madrid para presentar esta cinta.

“La calle vuelve a ser un lugar político”, manifestó Schoeller durante una entrevista, en la que también destacó que “lo importante es filmar cosas vivas y no cosas muertas”.

‘Un pueblo y su rey’, que cuenta en su reparto con estrellas del cine francés como Gaspard Ulliel, Adèle Haenel, Laurent Lafitte, Louis Garrel y Olivier Gourmet, arranca en 1789, en el momento en el que la Bastilla ha sido asaltada y el pueblo persigue sus sueños de emancipación de la recién formada Asamblea, que será el germen de un nuevo sistema político.

“Si he hecho una película sobre la revolución es con la sensación de filmar algo vivo”, destacó el cineasta, quien siempre ha pensado en la Revolución Francesa como si fuese una “estrella muerta”, cuya energía se percibe en el presente.

No es política

El cineasta galo precisó que “hacer una película sobre acontecimientos políticos no es forzosamente hacer una película política”. “Lo que busco es filmar la vida, los personajes, una buena historia y emociones intensas y particulares, y en la revolución francesa hay todo eso”, sostiene.

Preguntado por el movimiento de protesta de los “chalecos amarillos”, que comenzó a salir a la calle el pasado mes de noviembre, Schoeller destacó que es “fuerte y sorprendente”, así como “incierto”, y que se suma a otras respuestas ciudadanas como las protestas en Argelia en rechazo a su presidente o las manifestaciones contra el cambio climático.

En este sentido, puso de relieve la respuesta del pueblo francés a finales del siglo XVIII. “En la Revolución Francesa no tenían electricidad, ni Internet, ni televisión y, sin embargo, hicieron seis años de revolución”, destacó el director.

A pesar de hechos tan importantes como pasar de la monarquía a la república, así como los combates y las muertes, Schoeller cree que “lo más revolucionario pasa por la palabra, por los debates y por el hecho público”: “Creo que es muy importante decir que podemos cambiar las cosas a través de la palabra y pacíficamente”, señaló.

El director francés cree que “cada sociedad tiene sus contradicciones” y aunque considera que “la exigencia de derechos no siempre es victoriosa”, está convencido de que “siempre es legítima”. “Nunca es ilegítimo que alguien exija un derecho de igualdad”, destacó.

En cuanto a la muerte de Luis XVI, señaló que supuso la caída de “un traidor”, que montó “un complot contra su cuerpo y contra la nación”. Sin embargo, lamentó que hoy en día se siga culpabilizando al pueblo de lo que ocurrió. “Se juzgó a alguien que traicionó, pero se sigue contando que parte del pueblo francés asesinó al rey”, concluyó.