Cuatro guardias civiles de Cantabria y Baleares, especialistas en espeleología, se únen al equipo de rescate.
Cuatro guardias civiles de Cantabria y Baleares, especialistas en espeleología, se únen al equipo de rescate. / EFE
Publicidad

Los efectivos de la brigada de rescate se vieron obligados a realizar, al menos, otra microvoladura, que es la cuarta en el proceso, para proseguir con los trabajos de la galería horizontal que se excava para intentar encontrar a Julen, el niño de dos años que cayó en un pozo de más de 100 metros de profundidad en Totalán (Málaga) hace doce días.

Esta galería, según informó el portavoz de la Guardia Civil Jorge Martín en comparecencia, alcanzaba, al cierre de esta edición, los 3,35 metros, precisando que durante la tarde de ayer las condiciones del suelo que encontraron los rescatadores han sido bastantes favorables.

Pero, detalló, debido a una nueva veta se tuvo que proceder a realizar la que es ya la cuarta microvoladura en la operación, que, ante la cercanía al lugar en el que estaría Julen, tuvo que ser de “extremada precisión”, por lo que también se incorporaron tres topógrafos, para “dirigir exactamente el tramo final del túnel”.

“Estamos en un momento de extremada precisión para llegar al lugar en el que se encuentra Julen”, aseguró el portavoz en una comparecencia ante los medios.

Por otro lado, recordó que también se incorporaron nuevos helicópteros, que trasladaron desde Palma de Mallorca y desde Cantabria a cuatro guardias civiles del Equipo de Montaña, especialistas en espeleología y microvoladuras para reforzar el dispositivo de rescate por si fuera necesario hacer relevos.

Asimismo, el portavoz apuntó que una vez encontrado Julen, “los rescatadores últimos serán efectivos de la Guardia Civil”.
Los mineros comenzaron en la tarde de este pasado jueves la excavación de una galería horizontal de unos cuatro metros para conectar el túnel vertical perforado previamente con el pozo en el que se encuentra el pequeño Julen.

Durante la mañana de ayer, la excavación de esa galería horizontal alcanzaba un metro y medio y las complejas condiciones del terreno obligaron al uso de microvoladuras, llegando a los más de tres metros hasta el cierre de esta edición.

El mismo portavoz de la Benemérita fue el encargado de comparecer ante los medios por la mañana. En esa ocasión, Jorge Martín insistió en la dureza del terreno y que es la montaña la que “marca el ritmo de trabajo”.

Por su parte, el delegado del Colegio de Ingenieros de Minas de Málaga, Juan López Escobar, aseguró que los trabajos “están siendo duros pero no improvisados”, incidiendo en la experiencia del equipo de rescate y destacando el ánimo con que han trabajado para culminar sus labores.