El prenda
José Ángel ‘Prenda’, uno de mlos miembros de ‘La Manada’, a su llegada de los Juzgados de Sevilla. / E.P.
Publicidad

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Pozoblanco (Córdoba), que investiga a cuatro de los cinco varones del grupo de WhatsApp de ‘La Manada’ por los supuestos abusos sexuales cometidos sobre una joven de 21 años, dictó un auto en el que impone a los cuatro investigados la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la denunciante y de comunicarse por cualquier medio con ella.

Según informó desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la jueza tomó esta decisión después de que la Audiencia Provincial de Navarra los haya dejado en libertad provisional bajo fianza de 6.000 euros, tras ser condenados a nueve años de cárcel por abuso sexual a otra joven en los Sanfermines de 2016.

Al respecto, la jueza acordó recientemente prorrogar unos meses la causa que ya declaró “compleja” sobre los cuatro investigados por los supuestos abusos sexuales a una joven de 21 años en mayo de 2016, meses antes de que cometieran en Pamplona los abusos por los que fue condenado a nueve años de cárcel.

En concreto, según detallaron fuentes judiciales, la jueza declaró la causa “compleja” hace meses y hace días acordó prorrogarla, al tiempo que los cuatro investigados en este caso recurrió dicha decisión. La instrucción continúa pendiente de distintas diligencias.

La joven que denunció los abusos sexuales que presuntamente cometieron sobre ella cuatro de los cinco jóvenes condenados a nueve años de prisión por abuso sexual sobre una mujer en los Sanfermines de Pamplona declaró de nuevo a finales de mayo ante la jueza, según confirmaron desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Al hilo de ello, el abogado de la defensa Agustín Martínez expuso que “el único objetivo, visto el resultado de la sentencia de Pamplona, era matizar que efectivamente no había dado autorización expresa para la grabación y distribución del vídeo” que se encuentra en el sumario del caso, “algo que ya había manifestado, pero ha querido recalcar” la joven.

Video del coche

En este causa, a principios de febrero, tres de los cuatro jóvenes investigados por estos hechos ocurridos en el vehículo de uno de ellos, tras acudir a la feria del municipio cordobés de Torrecampo, se acogieron a su derecho a no declarar en relación al vídeo que grabaron en el coche.

La jueza de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Pozoblanco citó a declarar por videoconferencia a J.E.D., A.M.G.E. y A.J.C.E., quienes viajaban en el vehículo junto a J.A.P.M., que ya fue llamado a declarar en este caso anteriormente.

Según las fuentes, todos se acogieron a su derecho a no declarar al ser preguntados sobre el vídeo que grabaron en el vehículo, que posteriormente enviaron por ‘WhatsApp’ a grupos de amigos.

Las defensas ya advirtieron de que “el vídeo se ha incorporado al procedimiento procedente de otra investigación sin autorización”, por lo que entienden que “se ha vulnerado un derecho fundamental”.

Mientras, la denunciante, la joven de 21 años, ya declaró en tres ocasiones y a tal efecto los abogados de los jóvenes avisaron de “las contradicciones”.

Además, manifestaron que el supuesto uso de burundanga es “una elucubración interesada”, al tiempo que sobre el vídeo de los hechos “no se han formulado preguntas, teniendo en cuenta que ella no recuerda nada”, según apuntaron desde la defensa.

Grabaciones

Como se recordará, el magistrado del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona, que investigó el caso de los Sanfermines, vio indicios de que los mismos supuestamente abusaron sexualmente en mayo de 2016 de la joven de 21 años, tras conocerla en la feria de Torrecampo y desplazarse a Pozoblanco.

Los investigados grabaron los supuestos abusos con un móvil y compartieron uno de los dos vídeos en un ‘chat’. El jueza sostiene que “existen serios indicios de que podrían haberse utilizado sustancias específicamente destinadas para provocar la inconsciencia de la víctima”.
En su resolución, el magistrada considera que “resulta indiciariamente acreditado” que A.J.C.E. ofreció a la denunciante acompañarla a su domicilio en un vehículo, donde nada más entrar y tras sentarse en el asiento del copiloto cayó “en un estado de profunda inconsciencia”.

Según está recogido en el auto, en el vehículo se montaron también J.A.P.M., J.E.D. y A.M.G.E. y mientras este último conducía “todos ellos le tocaban los pechos” y A.J.C.E. le “besaba en la boca, riéndose entre ellos de la víctima”. Según añade el magistrado, la llevaron luego hasta la localidad de Pozoblanco, donde se despertó desnuda.