El nivel de incertidumbre actual se situó en la cromática naranja y se encadenaron ya dos meses de aumentos.
El nivel de incertidumbre actual se situó en la cromática naranja y se encadenaron ya dos meses de aumentos. / e.p.
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El grado de incertidumbre global aumentó de nuevo en el mes de octubre, con un alza de 11 puntos respecto a septiembre, alcanzando los 64,6, el segundo nivel más alto del año, debido a los temores a una desaceleración mayor de lo esperada y el incremento de la probabilidad de recesión a medio-largo plazo, según el indicador de incertidumbre mensual nacional que realiza el Centro de Predicción Económica en este caso (Ceprede).

De esta forma, el nivel de incertidumbre actual se situó en la cromática naranja y se encadenaron ya dos meses de aumentos, situándose en el nivel más alto desde el mes de mayo, cuando se registraron 68,3 puntos. A nivel interanual, la incertidumbre en cambio fue de 12,4 puntos más baja que en el mes de octubre de 2017 (77 puntos).

El incremento registrado en el mes de octubre se debió principalmente al aumento de la incertidumbre mediática (+57 puntos respecto al mes anterior) y financiera (+54 puntos), este último causado por una mayor volatilidad en los mercados de renta fija y variable en este caso.

Ascenso

Aunque en menor medida, la incertidumbre global también se vio afectada por el ascenso en el componente macroeconómico (+12 puntos), explicó Ceprede ante los medios.

El Centro de Predicción apuntó que los temores a una desaceleración mayor de lo esperada, acompañados de un incremento de la probabilidad de recesión a medio-largo plazo son algunos de los factores que se encuentran detrás de este comportamiento en los indicadores.

Sin embargo, el indicador de desconfianza empresarial y del consumidor mejoró notablemente (-79 puntos). En conjunto, el indicador Ceprede de incertidumbre global se ubicó en una zona media-alta con cromática naranja, según las últimas informaciones.

El indicador de incertidumbre se publica a nivel mensual e integra cuatro dimensiones clave: desconfianza empresarial y del consumidor, volatilidad bursátil y de la prima en bonos, cambio económico y de expectativas, e incertidumbre mediática.