El consejero de Acción Exterior Ernest Maragall (i) junto a Elsa Artadi y el presidente catalán, Quim Torra.
El consejero de Acción Exterior Ernest Maragall (i) junto a Elsa Artadi y el presidente catalán, Quim Torra. / EFE
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El consejero de Acción Exterior, Ernest Maragall, anunció ayer que la Generalitat seguirá con su plan de apertura de delegaciones en el extranjero pese al informe en contra del Ministerio de Asuntos Exteriores que lidera Josep Borrell y que trascendió el jueves.

Desde los pasillos del Parlament, aseguró que las delegaciones se adecuan a ley y que la posición del Ministerio no es vinculante, y criticó que el escrito de Exteriores no es un informe sino “un artículo de opinión, un panfleto y literatura de partido”.

Así, Maragall anunció que la semana que viene inaugurará la delegación de la Generalitat en EEUU (Washington), y la siguiente el Govern dará luz verde a abrir próximamente otras seis: las de Portugal (Lisboa), países nórdicos (Estocolmo), países bálticos (Tallin), Mediterráneo (Beirut), Centro Europa (Viena) y Balcanes (Zagreb).

“Nosotros seguiremos adelante. Estamos seguros de que estamos haciendo bien las cosas, que estamos respetando la ley, y que sobre todo estamos sirviendo a nuestra responsabilidad como Govern y en representación de los intereses de toda Cataluña”, concluyó.

Reproches

La posición del Ministerio de Asuntos Exteriores es que las delegaciones no deberían abrirse porque la intención de la Generalitat es “apoyar fines manifiestamente contrarios a los principios y objetivos de la política exterior de España”.

Maragall replicó que el informe del Ministerio está plagado de “apriorismos y juicios de intenciones”, y aseguró que nada tiene que ver con los informes que la ley obliga a hacer en estos casos.

Así, reprochó a Borrell tener la misma opinión de la política exterior de la Generalitat que la que tiene Ciudadanos e insistió en la legalidad de las delegaciones: “Todo está correcto desde el punto de vista competencial y del uso de los recursos públicos”.

Maragall criticó que “parece que el único cometido” de Borrell sea vigilar a Cataluña, y le pidió que se centre en otras tareas, como en si en Arabia Saudí se respetan los derechos humanos. El consejero concluyó que Borrell tiene una “obsesión enfermiza” contra la acción exterior de la Generalitat.