La excúpula de Bankia aludió a la responsabilidad del Banco de España. / EFE
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El juicio por la salida a Bolsa de Bankia que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid) se retoma hoy con las conclusiones finales de la Fiscalía Anticorrupción, que podría ampliar su acusación y añadir el delito de falsedad contable.

De las 34 personas que se sientan en el banquillo, la Fiscalía solo acusó en un principio por estafa a inversores al expresidente Rodrigo Rato, para el que pidió una pena de cinco años, y a tres altos directivos: José Luis Olivas, José Manuel Fernandez Norniella y Francisco Verdú Pons, reclamando condenas de cuatro, tres y dos años y siete meses de prisión, respectivamente.

Sin embargo, la fiscal Carmen Launa advirtió durante el periodo de cuestiones previas de la posibilidad de endurecer su acusación definitiva e incluir el delito de falsedad contable en el tramo final del procedimiento, que arranca esta semana.

El juicio oral arrancó el pasado 26 de noviembre. Tras algunas interrupciones motivadas por una baja por enfermedad de la fiscal, a lo largo de estos ocho meses se han celebrado un total de 58 sesiones, durante las que han declarado los 34 acusados, entre ellos las personas jurídicas Bankia, BFA y Deloitte, 57 testigos y una veintena de peritos.

Durante su paso por el banquillo, la excúpula de la entidad aludió en reiteradas ocasiones a la responsabilidad del Banco de España. Rato aseguró que la fusión de las siete cajas que dio lugar al grupo BFA-Bankia se acometió por petición del supervisor y Olivas llegó a decir que se opuso a la integración de Bancaja en el Sistema Institucional de Protección (SIP), pero que el entonces gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez insistió e “hizo las gestiones oportunas para que el consejo aprobara la decisión por unanimidad”.

El expresidente de Bankia también sostuvo que la salida a Bolsa del banco fue una decisión legal de la que era partidario el supervisor, que además “no puso ningún reparo” a las cuentas formuladas en 2011, sobre las que versó la salida a Bolsa.

En la misma línea, Olivas aseguró que había 13 inspectores del Banco de España en estrecho contacto con Bankia, por lo que “era difícil” que la cúpula de la entidad tuviese información que el Banco de España desconociera.

Por su parte, varios exconsejeros recalcaron que nada les hizo suponer que las cuentas de la entidad referidas al ejercicio 2011 no reflejaban su imagen fiel y que el secretario de Bankia, Miguel Crespo, les envió una carta explicando los motivos de haber enviado las cuentas a la CNMV sin el correspondiente informe de auditoría.

Dudas

De su lado, el auditor defendió en todo momento que no realizó ningún borrador de auditoría ni firmó las cuentas debido a que desde la entidad no le facilitaron toda la documentación necesaria.

En el periodo testifical llamaron la atención las declaraciones de varios inspectores del Banco de España, que aseguraron haberse mostrado críticos en su momento con la estructura de doble banco de BFA-Bankia y haber tenido dudas sobre la viabilidad de la entidad, aunque nunca las expresaron en sus informes de seguimiento.

La fase pericial del juicio comenzó el 17 de junio y se prolongó hasta el pasado día 10 de julio. Así, a lo largo de nueve sesiones el careo se dividió en tres bloques: uno sobre la situación previa de las cajas de ahorros y la formación del SIP, otro sobre salida a Bolsa y un tercero acerca de la formulación y reformulación de las cuentas de 2011.

En las dos sesiones posteriores intervinieron los peritos individuales propuestos por las defensas de la exconsejera Araceli Mora, Deloitte y Olivas, y, finalizadas las periciales, se llevó a cabo la fase de prueba documental, en la que acusaciones y defensas dieron por reproducidas todas las pruebas aportadas.