Los letrados de la expareja de Juana Rivas consideran que la granadina está “presionando” a la Justicia. / efe
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Enrique Zambrano y José Damián Ávila, letrados del italiano Francesco Arcuri, lamentaron la duodécima denuncia que ha presentado Juana Rivas contra su expareja, incidieron en que el tribunal competente descartó indicios de maltrato y lamentaron el daño que la madre genera en sus hijos. En un comunicado, el despacho de abogados que representa a Arcuri en España e Italia respondió a la “sucesión interminable” de cartas públicas y otras fórmulas similares del entorno de esta vecina de Maracena (Granada) e incidió en que cada una de esas denuncias por maltrato de Arcuri a sus hijos ha sido archivada.

La respuesta de Arcuri se produjo después de que la defensa de Rivas haya interpuesto estos días ante la Audiencia de Granada un recurso de apelación contra el auto del Juzgado de Instrucción 3 por el que se le denegó la adopción de medidas cautelares para “proteger” a sus hijos tras una nueva denuncia contra su expareja.

Lesión a la Justicia

Los letrados del italiano criticaron que Rivas “atente” contra Arcuri y sus hijos y que pretenda presionar a la administración de justicia publicitando una nueva denuncia, la duodécima desde 2016. También recalcaron que Rivas olvida “de forma intencionada” que los mismos hechos ya se expusieron en el Tribunal de Menores de Cagliari que, en una resolución del pasado mayo, descartó maltrato y volvió a apuntar el sometimiento del hijo mayor a Rivas.

“Al descartarse la existencia de indicios de maltrato sobre los menores, la resolución descartó la adopción de medida cautelar alguna, manteniéndose la guarda y custodia en la persona del padre”, recordaron los letrados, que añadieron que se ha nombrado además una mediadora para que los padres no tengan que hablarse entre ellos.

Los menores, de 13 y 5 años, viven desde finales de agosto de 2017 con su progenitor y reciben desde entonces un seguimiento de los Servicios Sociales de Carloforte como medida propia sentencia de guarda y custodia, con expertos que los visitan dos veces por semana.

Estos Servicios Sociales, en un informe del 15 de mayo, apuntaron un “incremento paulatino de las presiones maternas a los menores” que afectan a su estado general y pidieron que se suspendieran las visitas de Rivas, que desde entonces se realizan de forma tutelada. Los representantes de Arcuri han lamentado que Rivas y su entorno “ahorren” datos.