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Cuando esta medianoche comience la jornada de reflexión, habrá concluido una campaña electoral atípica y más corta —por la Semana Santa— de lo habitual, pero tan bronca o más que las anteriores.

Una campaña que, además, no se recordará por las promesas o grandes anuncios de los candidatos a La Moncloa y sus partidos. Ha sido mucho mayor el ruido de sus encontronazos.

La crispación, apelar al miedo, la utilidad del voto, debate sí o debate no, el tratamiento a las mujeres y sus derechos… Y, por supuesto, Cataluña.

Porque los temas de esta campaña no han sido precisamente los que aparecen enumerados en los programas electorales —que por cierto esta vez se han conocido más tarde que nunca—. Los temas han sido, más bien, los recursos que han utilizado unos y otros para atacarse sin tregua.

Radicalidad

Elegir el discurso más duro, ponerse radical o llamar radical al otro, utilizar el término enemigo en lugar de adversario… El debate político de esta campaña ha estado rodeado de crispación.

Ya en las vísperas se avecinaba duro el tono, cuando por ejemplo Pablo Casado dijo que Pedro Sánchez prefería “las manos manchadas se sangre a las manos pintadas de blanco” por contar con el voto de Bildu para sus decretos sociales.

Rivera ha llamado a Sánchez de todo. Peligroso, indigno o indecente (eso también se lo dijo la popular Cayetana Álvarez de Toledo). Y mentirosos se han llamado unos a otros, en varias ocasiones. Sobre todo durante los debates.

Crispación no le ha faltado tampoco al nuevo actor de estos comicios, Vox, con “enemigo” con su palabra favorita para referirse al presidente. Un apelativo que en ocasiones han usado también desde PP y Cs.

La crispación no ha estado solo en los discursos o los platós. También en las calles, con los incidentes de la localidad guipuzcoana de Rentería, donde vecinos y manifestantes trataron de impedir un mitin de Ciudadanos con Albert Rivera, como el ejemplo más visible.

Nadie puede negar que el recurso al miedo ha sido el más utilizado en esta campaña.

Cuidado, que vienen

El primero de todos Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno no ha parado ni un solo día de repetir que la posibilidad de que gobiernen las “tres derechas” y de que la ultraderecha toque poder en España es real. Avisa, insiste, repite: O el PSOE o la “involución” de una alianza PP-Cs-Vox. Pero ha habido muchos más. Hay temores para todos.

No ha faltado, por supuesto, quienes auguran la hecatombe económica si gobierna el contrario, como se han empeñado en advertir los candidatos de la derecha si Sánchez sigue en La Moncloa.

Pero tampoco ha faltado el aviso del presidente o de Pablo Iglesias de que se pueden repetir los peores años de la corrupción si vuelve a gobernar el PP. Y por supuesto, el temor más explotado de todos: A que alguien acabe con la unidad nacional.

El voto útil sí que es un tema de todas las campañas, las pasadas y las futuras. Está por ver si tras el 28A se da alguna combinación que convierta en útiles los votos recibidos para llegar a La Moncloa.

  • Moción de censura social. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo ayer un llamamiento a la movilización de los ciudadanos para una “enorme moción de censura social” a la desigualdad, la corrupción y la confrontación territorial que propugna la derecha. En el penúltimo día de campaña, el candidato socialista dio las gracias a los electores que nunca le han “fallado” al PSOE: “Sois el orgullo de este partido”, dijo, pero también se dirigió a quienes en alguna ocasión han votado a este partido y a los que nunca lo han hecho porque no les “convence”.

 

  • Activar el 155. El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, garantizó que si suma una “mayoría suficiente” para gobernar, “activará” la aplicación del artículo 155 de la Constitución ya en el “primer Consejo de Ministros” y pidió unir el voto en torno al PP el 28A. Casado prometió que en esa primera reunión del Ejecutivo ya se requerirá al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que cumpla la ley, porque “la Constitución está para cumplirse”. El líder del PP subrayó que “Cataluña no merece el abandono cómplice” del PSOE y criticó la actitud del jefe del Ejecutivo.

 

  • De reflexiones y pérdidas. El candidato de Cs, Albert Rivera, pidió al PP y al PSOE que reflexionen sobre la fuga de votantes y militantes que sufren porque “cuando en una empresa pierdes clientes: o te preguntas qué has hecho mal o te pegan una patada y te echan”. Rivera se refirió al su último fichaje, el expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido, que ha causado malestar en el PP. “Si yo perdiera escaños me preguntaría qué he hecho mal”, insistió y recomendó a aquellos que “les molesta” que se les vayan militantes y votos que se tomen “un minuto para pensar”.

 

  • Responder en las urnas. El candidato de Unidas Podemos a la Presidencia del Gobierno, Pablo Iglesias, pidió responder en las urnas a quienes han querido en esta campaña hablar solo del presidente catalán, Quim Torra, y de Vox. “Quisieron convencernos en esta campaña de que teníamos que hablar de dos cosas, de Cataluña y de Vox. Parecía que iba a ser imposible hablar de educación, de sanidad, de la factura de la luz”, dijo. El líder del partido morado destacó que ha logrado difundir sus propuestas “sin insultar” y cree que la defensa de un país se construye con negociación.