La Biblioteca Nacional retrata el universo musical de Joaquín Rodrigo

Veinte años después de su fallecimiento, la institución presenta una radiografía del autor más allá de su famoso ‘Concierto de Aranjuez’ con partituras de composiciones menos conocidas

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Veinte años después de la muerte de Joaquín Rodrigo, la Biblioteca Nacional (BN) radiografía con una exposición la vida y obra del maestro más allá del éxito del ‘Concierto de Aranjuez’, a través de partituras, objetos personales y sus principales y menos conocidas composiciones.

La muestra, bajo el título ‘El paisaje acústico de Joaquín Rodrigo’, abre hoy sus puertas al público y podrá contemplarse hasta el 8 de septiembre, en la Biblioteca Nacional en Madrid.

“Debería ser recordado por su personalidad fascinante, no solo como músico”, señaló ayer la hija del compositor, Cecilia Rodrigo, quien ha sido la encargada de aportar gran número de los objetos de la muestra, como su bastón, el primero plegable que hubo en España, sus gafas, o las numerosas fotos personales que ilustran la muestra.

Su condición de ciego, aseguraba su hija, influyó mucho “en su vida y en su obra”, que se extiende más allá de la música a, por ejemplo, la escritura, una de sus facetas menos conocida.

La partitura del ‘Concierto de Aranjuez’, la más famosa de sus composiciones, recibe al visitante junto al baúl en la que vino de París, ciudad en la que Rodrigo la compuso en 1939.

Pese a que fue una de las más famosas, la composición “no era su favorita”, aseguraba ayer Ana Benavides, comisaria de la muestra junto al profesor Walter Aaron Clark, musicólogo de la Universidad de California en Riverside y director del Iberian and Latin American Music.

Una de sus favoritas era sin duda ‘El cántico de la esposa’, cuya partitura se encuentra también en la muestra y que está inspirado en un poema de San Juan de la Cruz.

Además de las numerosas composiciones para orquesta, Rodrigo fue muy prolífico y su obra se expande al ballet, el cine (composiciones para ‘El hereje’ o ‘Sor Intrépida’) y hasta un pasodoble que dedicó al torero Paco Alcalde, que se encuentran en el itinerario.

Para conocer a la persona detrás del famoso compositor, la exposición resalta la importancia de la figura de su mujer, Victoria Kamhi, a la que dedica un apartado. “El maestro solía decir que sin ella no hubiera podido hacer nada de lo que había hecho”, señaló la comisaria.

Kamhi, nacida en Turquía y de origen sefardí, era una mujer con un amplio bagaje cultural, que hablaba varios idiomas, tocaba el piano y acompañó a su marido en su trayectoria profesional hasta sus últimos días.

La pianista solía decir que se enamoró “antes del músico que de la persona” cuando escuchó ‘Preludio del Gallo Mañanero’, la primera obra que conoció del que sería su futuro marido.

De textos desconocidos

“Mi madre tuvo una clarividencia especial, desde que conoció a mi padre no tiró un papel, ni un objeto, conservó todo y gracias a eso hemos podido aportar todas estas cosas a la exposición”, explicó asimismo Cecilia Rodrigo.

La muestra exhibe más de un centenar de objetos entre fotografías personales, su metrónomo, el taquígrafo —en el que escribía sus composiciones que luego tenía que transcribir—, así como grabados, lienzos, manuscritos o dos poemas que le dedicaron Manuel Machado y Gerardo Diego.

‘El paisaje acústico de Joaquín Rodrigo’ también reserva un espacio para que los visitantes escuchen las composiciones del maestro compositor: “No hay nada como la música para reflejar a un músico”, argumentaba la comisaria.

Con motivo de la exposición y el aniversario del fallecimiento, la hija del compositor aprovechó para anunciar la publicación de un libro que, bajo el título “Joaquín Rodrigo a través de sus escritos”, reúne textos desconocidos del compositor.

“Se trata de una obra maravillosa, cargada de reflexión actual y vigente”, según manifestó finalmente la comisaria, que ayudarán a descubrir otra faceta del genial artista español.