John Banville regresa a la novela negra como Benjamin Black

El escritor recupera su seudónimo para desarrollar este género en la Praga del S.XVI

62
El escritor afirma que le agobian las redes sociales y que le inquieta más el presente que el pasado.
El escritor afirma que le agobian las redes sociales y que le inquieta más el presente que el pasado. / europa press
Publicidad

El escritor Jhon Banville vuelve a su lado más oscuro con la novela negra ‘Los lobos de Praga’ (Alfaguara), donde utiliza de nuevo su seudónimo Benjamin Black para desarrollar este género en una época que le inquieta “más que el pasado”.

“Para mí es más inquietante el presente que el pasado. Tengo un nieto de 11 años. Ese chico tiene acceso a la pornografía más dura en su portátil. Sin protección. No hay parte de una mujer que un niño no haya visto en Internet. Me parece terrible porque siento que esto va a envenenar la idea que tiene este niño de las mujeres”, confesó en una entrevista.

Al escritor le “agobian” las redes sociales y el mundo actual donde dice, “todo el mundo siente que le tienen que oír” pero en realidad, “no tienen nada que decir”. “No tengo redes sociales”, sentencia.

“A mi edad todo lo nuevo es malo. Las cosas nuevas como Facebook siempre tienen un lado negativo. Por lo visto, ahí puedes ver vídeos de gente decapitada de verdad de modo que, las ejecuciones públicas se han puesto de moda otra vez. Es aterrador”, indica.

Sus propias experiencias le han servido para generar esta opinión. A pesar de no tener redes sociales cuenta cómo en sus apariciones públicas ha tenido que “autocensurarse” a raíz de la aparición de las mismas. “Estaba dando una charla en un sitio remoto de Irlanda y algún tonto en el público me preguntó si me había influenciado un novelista muy conocido al que yo conocía desde hacía 40 años. Yo le dije que esa persona era famosa pero que no era tan buen escritor”, recuerda.

Fue entonces cuando alguien se le acercó para preguntarle si se había percatado que lo que acababa de decir lo habían publicado en Twitter. El escritor reconoce que no sabía de la existencia de esa red social. “Un par de días más tarde salió un artículo en el New York Times diciendo lo que yo había dicho. Me pareció un horror. Yo estaba diciendo lo que opinaba pero no estás pensando que lo que dices va a salir al mundo entero desde este pueblito remoto de Irlanda. Uno de los pocos consuelos del escritor es poder decir cosas horribles de tus colegas cuando no te oyen. Pero ya no se puede”, añade.

seudónimo

Banville posee varios libros publicados con el seudónimo Benjamin Black. Bautizado como el “maestro” de la novela negra, admite que es un género donde “no se puede innovar”. Sin embargo, asegura que le gusta trabajar con los clichés.

“Mi seudónimo me permite escapar de mi mismo y jugar. El que hace arte tiene que contemplar el mundo con los ojos de un niño para el que todo es nuevo y todo sucede por primera vez. Muchas veces no vemos el mundo porque estamos demasiado acostumbrados a él”, indica.

Por eso, para el autor, lo más “divertido” de la novela negra es “buscar las diferencias”. “Siempre tienes que tener un crimen, un cadáver. Mi gran problema con la ficción criminal es que es muy difícil, casi imposible ponerle humor. Como en la novela histórica, que supongo que es porque no tienes contexto para meter un chiste. Pero no entiendo por qué en la novela negra no se puede ser gracioso”.