Interior admite que ETA planeaba derribar con un misil el avión del Rey

Pérez Rubalcaba desvela que la documentación intervenida a los terroristas incluye instrucciones para manejar ese tipo de proyectiles

La experiencia demuestra que no conviene echar en saco roto los planes de ETA, por más que a veces puedan antojarse meros desvaríos. Aunque la banda esté cada vez más debilitada y sus pistoleros carezcan del temple y la experiencia necesarios para resultar verdaderamente peligrosos, baste recordar que hace no demasiado tiempo fueron capaces de volar por completo la recién estrenada T-4 del aeropuerto de Barajas, una de las obras públicas emblemáticas de la España contemporánea.

Todo ello viene a cuento de la confirmación por parte del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, de las informaciones publicadas durante el fin de semana dando todo lujo de detalles sobre los preparativos de ETA para asesinar al Rey derribando su avión oficial mediante un misil.

El socialista, que intentó quitar hierro al asunto, sí admitió que los asesinos habían realizado «un estudio teórico» sobre las posibilidades de atacar la aeronave del monarca.

Por tanto, los etarras no habrían llegado a efectuar «ninguna planificación concreta», aunque sí tenían claro que el ataque, que podría haberse realizado indistintamente contra el reactor de la Fuerza Aérea o contra el helicóptero que, según la ocasión, emplea Don Juan Carlos, hubiera consistido en el lanzamiento de un cohete desde las inmediaciones de un aeropuerto o una base militar.

Tales sospechas, según informó Rubalcaba durante una rueda de prensa que ofreció ayer junto con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, se fundamentan en la documentación intervenida a la banda, entre la que hay numerosos datos sobre el empleo de ese tipo de proyectiles.

Cabe además recordar que, ya en 2004, las Fuerzas de Seguridad francesas encontraron dos misiles tierra-aire en sendos zulos de los pueblos galos de Urrugne y Briscous. En aquella ocasión se trataba de cohetes portátiles diseñados para derribar helicópteros y aviones que vuelan a baja altura inmediatamente después de despegar o justo antes de su aterrizaje.

Bastante menos teórica fue la actividad desarrollada ayer en los tribunales. El principal protagonista fue una vez más el juez de la Audiencia Baltasar Garzón, que comenzó a notificar el procesamiento a los 44 miembros de Batasuna, el PCTV y ANV a los que investiga por su presunta integración en ETA. Este trámite es previo a la apertura del juicio oral y, a efectos prácticos, no deja de ser una mera formalidad, puesto que la gran mayoría de los advertidos se encuentra ya en prisión tras ser detenidos en dos redadas que se desarrollaron en octubre de 2007 y febrero de 2008.

No será necesario abandonar la Audiencia para seguir desde hoy mismo el juicio a Zigor Goikoetxea, hermano de Arkaitz, presunto jefe del complejo Vizcaya, por haber amenazado de muerte a la concejal popular Marisa Arrue en agosto del pasado año. La vista se reanuda ahora después de que tuviera que suspender por un error procesal el pasado 21 de enero.

Casi a la vez, pero mucho más al norte, el colectivo de familiares de presos de ETA Etxerat inicia una campaña contra la dispersión de los reclusos de la banda. La movilización pretende recordar los 20 años de la puesta en marcha de esta medida penitenciaria, y culminará el domingo con un multitudinario acto central en la localidad vizcaína de Durango.

FuenteAgencias 
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