Laura Cazador y Fernando Pérez presentan una trama muy conocida en Cuba pero desconocida fuera de sus fronteras.
Laura Cazador y Fernando Pérez presentan una trama muy conocida en Cuba pero desconocida fuera de sus fronteras. / EFE
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Los directores Laura Cazador y Fernando Pérez presentaron ayer en el Festival de Málaga. Cine en Español la primera película coproducida entre Cuba y Suiza, ‘Insumisas’, una historia con base real que busca mostrar “la esencia transgresora” de un personaje que logró “vivir fuera del orden establecido” de su época para lograr sus objetivos.

Enrique Faber, cirujano suizo, llegó a Cuba en la segunda década del siglo XIX en busca de su hijo, secuestrado por sus tías, pero al desembarcar descubre que ambos han fallecido en una revuelta de esclavos. Decide continuar en Cuba y poco a poco va comprendiendo las particularidades de su sociedad y termina contrayendo matrimonio con Juana, quien tiempo después descubre que su esposo es en realidad una mujer que escondió su verdadero género para poder ejercer la medicina.

Enriquecedor

La autoría de la cinta está compartida por una directora novel, como Laura Cazador, y Fernando Pérez, que cuenta con una amplia filmografía, lo que en palabras de ambos ha sido “muy enriquecedor” y ha permitido encontrar puntos de transgresión para dirigir la mirada “hacia el mundo de la mujer” y contar la historia de Enriqueta. “La idea original es de Laura, pero a medida que fuimos escribiendo el guión surgió y creció la idea de dirigir juntos”, manifestó Pérez.

Ambos realizadores coincidieron en que lo importante del proyecto es “mostrar la dimensión humana” de una mujer real que en Cuba es muy conocida pero no es así fuera de sus fronteras.

“Lo que nos interesaba era la dimensión humana y su importancia en la sociedad. Fue un personaje femenino que se adelantó a su tiempo, rompiendo con todas las convenciones de género y que luchó contra todos los prejuicios, fueran del tipo que fueran. Ahí está lo importante de este filme”, aseguró el director.

Cazador insistió en que, a pesar de ser una película de época, la idea por parte de los realizadores no era “reconstruir la Cuba colonial”, sino centrarse en el propio personaje de Enriqueta. “No nos interesaba crear un juego de identidades para que el espectador descubra al personaje, sino contar la historia. Puede ser un hombre femenino o una mujer masculina, pero lo que nos importaba era su humanidad”, dijo Pérez.

La directora explicó que a pesar de ser un personaje real y que llevaron a cabo un largo proceso de documentación para armar la historia, “no es una película 100 por cien real” sino que cuenta con muchos elementos de ficción. “Que hubo un juicio y se le condenó es real, al igual que el hecho de que vivió tres años en Cuba y que se casó con Juana, pero a partir de ahí dejamos rodar la imaginación”, comentó.