Iglesias refuerza su poder en Podemos tras la destitución de Sergio Pascual

La crisis en el seno de la formación se agrava con el cese del ya exsecretario de Organización, tanto, que desde el partido reconocen “divergencias” tácticas para afrontar algunas situaciones.

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El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, reforzó su poder en la Ejecutiva del partido tras decidir destituir, por “falta de confianza” y una “gestión deficiente” de las crisis territoriales del partido, al ya exsecretario de Organización, Sergio Pascual, quien llegó a la formación morada como mano derecha del secretario Político y número dos del partido, Íñigo Errejón. Además del control político, Iglesias se hizo también con el territorial, al asumir las competencias que tenía Pascual.

En este sentido, desde Podemos niegan que existan “desacuerdos ideológicos” o “políticos” en su dirección nacional. Sin embargo, sí reconocen, no obstante, que existen diferentes sensibilidades y “divergencias” en cuanto a las tácticas a poner en marcha para hacer frente a determinadas situaciones. Sensibilidades que ya se pusieron de manifiesto con la salida de la Ejecutiva hace un año del cofundador del partido Juan Carlos Monedero, y a la cabeza de las cuales están, por un lado, Iglesias, y por otro, Errejón.

De esta forma, cada uno de los dos líderes, que junto a Monedero y otros miembros de la Ejecutiva idearon y construyeron Podemos desde sus orígenes, se ha ido dotando a medida que la organización ha ido creciendo de su propio equipo de colaboradores de confianza, aunque todos ellos compartan, según defiende el partido morado, los mismos objetivos políticos. Así, entre los principales colaboradores de Errejón se encontraba, precisamente, el recién destituido secretario de Organización, que se encargó desde los inicios de sentar las bases en los diferentes territorios de un partido sin apenas recursos, militancia y estructura para comenzar andar.

Con esto, tras la salida de Pascual, Errejón mantiene tres colaboradores afines en la Ejecutiva. La secretaria de Coordinación Ejecutiva, Ángela Ballester, la secretaría de Rescate Ciudadano y portavoz de Podemos en el Parlamento Europeo, Tania González, y la secretaria de Acción Institucional, Auxiliadora Honorato, una de las personas de confianza del propio Pascual. De hecho, los conocidos ya como ‘errejonistas’ fueron los únicos que compartieron el mensaje que difundió Pascual el martes por la noche tras hacerse pública su destitución. En dicho mensaje, el todavía diputado sevillano recordaba que llevaba “dos años” dejándose “la piel” por la organización.

Por el contrario, los dirigentes más próximos a Iglesias —conocidos como ‘pablistas’— no se hicieron eco del mensaje de Pascual. En este grupo figuran la coordinadora de la Oficina del Secretario General, Irene Montero; el líder de Podemos en la Comunidad de Madrid, Luis Alegre o la secretaria de Análisis Político, Carolina Bescansa, entre otros.

Todos ellos sí dieron el martes difusión a la carta remitida por Iglesias a la militancia de Podemos para pedir “unidad”. Carta que no compartieron los ‘errejonistas’ y en la que el líder de la formación morada ya anunciaba que se asumirían “responsabilidades” por la crisis de Madrid generada la semana pasada por la dimisión de diez dirigentes próximos a Errejón, al igual que Pascual. “Las dimisiones en Madrid se produjeron en el peor momento posible y han puesto en bandeja el relato que interesa a los defensores del statu quo. No debemos volver a cometer errores como este y deberán asumirse las responsabilidades”, sentenciaba en la misiva.

En esta carta, también dejaba claro que en Podemos no debían existir “corrientes ni facciones que compitan por el control de los aparatos y los recursos”. “Eso nos convertiría en aquello que hemos combatido siempre: un partido más”, avisaba. “Debemos seguir siendo una marea de voces plurales, donde se discute y debate de todo, pero sabiendo que la organización y sus órganos son instrumentos para cambiar las cosas, no campos de batalla”, apostillaba.