Iglesias reconoce en su regreso que las peleas internas lastran a Podemos

El secretario general de la formación morada vuelve de su baja paternal a la primera plana política con un multitudinario mitin en el que hace autocrítica sobre los errores pasados

28

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, regresó ayer a la primera línea de la política con un multitudinario mitin en el que ha hecho autocrítica sobre los errores de la formación, reconociendo que han dado “vergüenza ajena” con las peleas internas, “peleas por sillones, por los cargos, por la visibilidad”, y asumió que decepcionaron a mucha gente actuando “como un partido más”. Además, en un discurso duro contra los que ostentan el poder, lanzó el lema de la campaña: “La historia la escribes tú”.

Iglesias, arropado por sus dirigentes, por la formación, por las confluencias y por colectivos a los que han apoyado en sus luchas, tomó la palabra a cinco semanas de las generales tras el permiso de paternidad de tres meses, y admitió que han jugado “con las reglas del adversario” y no han conseguido cambiarlas. “Nos hemos callado muchas cosas porque nos hemos creído eso de la cortesía parlamentaria”, lamentó.

Así, añadió que han apoyado medidas que si bien aliviaban determinadas situaciones, no solucionaban los problemas, y enfatizó que la formación no llegó a las instituciones “para poner un parche”. En este punto, recordó una conversación que mantuvo con una de las enfermeras que cuidaba de sus hijos, que le preguntó por cómo apoyar con microcréditos, y a él, recalcó, se le “caía la cara de vergüenza”.

“Podemos no es su secretario general, (…) son los millones de personas que nos dieron las fuerzas para cambiar las cosas”, ha recordado, para acto seguido añadir que asume su responsabilidad en los errores y que trabajará para que el 28 de abril puedan formar parte “del próximo Gobierno”.

FAMILIAS QUE MANDAN

Nada más comenzar su discurso, que duró unos 40 minutos y ha sido el último de una tarde plagada de intervenciones, lanzó una dura crítica a los que, dice, “mandan más que los diputados”, y citó expresamente apellidos como Ortega, Pérez o Fainé para referirse a algunas de las 20 familias más poderosas de España.

“Creo que hoy tengo que decir algunas verdades, verdades que no se suelen decir en campaña, que es complicado escuchar a los partidos (…), verdades que cuando se dicen se pagan”, advirtió, para añadir que aunque les habían dicho que la soberanía popular residía en el Parlamento, esto “no es verdad”.

A su juicio, “hay 20 familias que tienen más poder que cualquier diputado” y ha indicado que aunque probablemente se lo hagan “pagar caro”, no temía decir sus nombres, momento en el que ha citado los apellidos “Ortega, Botín, Pérez y Fainé”.

A estos sumó los fondos buitre, a las multinacionales y a los propietarios de los medios de comunicación privados, de los que ha apuntado que acaparan “más poder que los diputados” cuando “no les ha votado nadie”. “Alguien debe decir la puñetera verdad, no les ha vota nadie y son los que toman las decisiones”, recalcó.

Tras esto, indicó que pese a que en política hay que respetar las correlaciones de fuerza y que cualquier Gobierno debe reunirse con los banqueros, “debe saber a quién representa, a su gente”. En este punto ha criticado que haya bancos y empresas que “compren ministros”, y se acordó del caso de la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, “la señora SSS”, que fichó hace pocos días por el despacho de abogados Cuatrecasas.

El líder de Podemos también miró al camino andado por la formación y se felicitó de haber apoyado las candidaturas del cambio que hicieron posible que Carmena o Colau se hicieran con los alcaldías. A pesar de que algunos les llamaran “ingenuos” y les dijeran que no debían “ser tan generosos”, él aseguró estar “orgulloso” de “haber hecho alcaldesa” a Carmena.

Además, Pablo Iglesias se refirió al acuerdo entre el Ejecutivo socialista y Podemos por el que se llegó al incremento del Salario Mínimo Profesional (SMI) a los 900 euros mensuales. Ha recalcado que si bien no es la “panacea” está orgulloso de haberlo conseguido, y recordó esa noche “mano a mano” con Sánchez. “No voy a bajar de 900 Pedro, no voy a bajar de 900”, rememoró de esa conversación.