Iberdrola aprueba la reducción de su consejo con la oposición de ACS

La eléctrica impide el paso a la constructora, porque además de «accionista, también es competidora»

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La junta general de Iberdrola aprobó ayer, con la oposición de su primer accionista, ACS, la reducción a 14 de los integrantes del consejo de administración, en el que se impidió entrar a la constructora en la junta del pasado año. Además, tal y como estaba previsto, dio el visto bueno a la fusión, por absorción, de su filial Renovables.

La votación fue precedida por la intervención del secretario general de la constructora, José Luis del Valle, que anunció a los accionistas la oposición de su empresa -que cuenta con un 19,2% del accionariado- a diversos cambios estatutarios, entre ellos, la rebaja en uno de los integrantes del órgano de gobierno de la eléctrica. Del Valle afirmó que esta medida constituye una prueba más de la «obsesión» del consejo por «bloquear» el acceso de ACS al mencionado medio.

Sin embargo, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, insistió, posteriormente, en que la decisión de impedir la entrada de ACS al consejo de administración de la eléctrica está «plenamente justificada» porque, además de accionista, la constructora es «un competidor», por lo podría registrarse «un posible conflicto por fuga de información», como señala el dictamen judicial, recurrido por la empresa constructora.

Sánchez Galán insistió en que la actuación de Iberdrola pretende «la protección del interés social» de la firma vasca, que «debe prevalecer sobre el sistema».

La corporación dio el visto bueno al resto de cambios estatutarios, así como a la potestad del órgano rector para realizar nuevas ampliaciones de capital y emisiones de bonos, en una sesión a la que, por vez primera, asistieron los representantes de Qatar Holding, que entró recientemente en el capital con un 6,1%.

Por otra parte, Iberdrola incrementó en 2010 su potencia en 1.800 megavatios, hasta alcanzar los 45.000 MW, que le permitieron elevar un 8% su producción eléctrica, hasta 154.000 gigavatios hora, y consiguió un beneficio neto de 2.871 millones de euros, el «mayor de toda su historia», según sostuvo Sánchez Galán durante su intervención en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Asimismo, hizo hincapié en que «el 57% de la capacidad instalada del grupo está libre de emisiones», al haberse reducido estas por kilovatio hora producido en un 9% respecto a 2009, hasta los 255 gramos, frente a los 412 de media de la UE, lo que la convierte «en una de las empresas eléctricas europeas con menos emisiones unitarias».

El máximo responsable de la firma, fundada hace más de un siglo en el País Vasco, recalcó durante su comparecencia la eficacia del actual modelo de negocio de la empresa, plasmada en los resultados obtenidos por el grupo en 2010: «A pesar del complejo entorno económico, nuestra compañía ha conseguido el mayor beneficio neto de toda su historia».

No en vano, el actual proyecto de Iberdrola, pilotado por su consejo de administración, volvió a recibir un respaldo masivo por parte de los accionistas, con mayoría absoluta y un quórum histórico de más del 82%

Sobre los resultados logrados a lo largo del pasado ejercicio, Sánchez Galán también explicó que ponen «claramente de manifiesto el impacto positivo de las inversiones realizadas, 5.600 millones de euros solo en 2010, que han dotado al grupo de una cartera de actividades y áreas geográficas capaz de proporcionar un crecimiento sostenible, incluso en escenarios adversos como los actuales».

Por su parte, la energía distribuida aumentó un 2,4% en 2010, hasta alcanzar los 203.000 gigavatios hora. Como remarcó el presidente, este incremento se ha alcanzado sin deteriorar la calidad del suministro, que «ha mejorado en todos los mercados».