Uno de los vecinos del fallecido es quien dio la voz de alarma al ver el cuerpo del fallecido tirado en la calle.
Uno de los vecinos del fallecido es quien dio la voz de alarma al ver el cuerpo del fallecido tirado en la calle. / E.P.
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Un hombre de 48 años asesinó, en la madrugada del martes, a sus dos hijas de tres y de seis en Castellón y luego se suicidó, arrojándose por la ventana de la vivienda, situada en la calle Río Adra, según informaron fuentes de la Policía Nacional y del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).

El padre de las menores supuestamente acabó con la vida de las niñas a cuchilladas, según explicó a los medios la vicealcaldesa y concejala de Igualdad, Ali Brancal, con la información facilitada por la Policía Local.

La Policía recibió un aviso sobre las 5.30 horas de este martes en el que se informaba de que una persona se había precipitado a la vía pública desde una vivienda en la calle Río Adra. Al llegar al lugar, la patrulla confirmó que el hombre había fallecido.

Al personarse los agentes en la vivienda, tras realizar las gestiones para determinar con quién vivía el fallecido, encontraron el cuerpo de dos menores, de tres y seis años, muertas por causa violenta.

Un conocido tanto del padre como de la madre aseguró a los medios de comunicación que éste estaba separado de su mujer desde hacía un año y que la relación entre ambos no era buena. Ella estaba viviendo en un bloque de viviendas situado enfrente del piso donde residía el presunto autor del doble crimen, que este martes estaba con las niñas.

De hecho, los servicios sanitarios desplazados, un Servicio Vital Básico y una ambulancia del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU), trasladaron a la madre, de 42 años, y a la abuela, de 75 años, a un centro hospitalario para recibir atención psicológica, según ha confirmado el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).

Amenazas

Este mismo vecino relató que el hombre, al que vio y con el que estuvo hablando el pasado sábado, se lamentó de que la exesposa había manifestado que él le había amenazado con matarla a ella y a las niñas. Precisamente, ese día el presunto autor del doble crimen le explicó que estaba en paro y “amargado”, puesto que le habían embargado la cuenta “y decía que no tenía ni para comer”.

Según este vecino, al parecer, el hombre debía dinero a su expareja de la pensión de las niñas. Así mismo, explicó que la mujer interpuso una denuncia contra él antes del verano y éste pasó una noche en el calabozo.