La ministra de Justicia, Dolores Delgado (c).
La ministra de Justicia, Dolores Delgado (c). / efe
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La ministra de Justicia, Dolores Delgado, negó ayer que se haya producido un cambio de posición en el Gobierno sobre la defensa del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena frente a la demanda civil que los políticos independentistas fugados de España han presentado contra él en Bélgica y aseguró que el Ejecutivo le defenderá “hasta las últimas consecuencias”.

Delgado incidió en que no ha habido un cambio de posición del Ejecutivo o del Ministerio de Justicia sino “un estudio de cada una de las acciones que se debían realizar para realizarlas bien” y, por tanto, “no existe una fisura entre la Abogacía General del Estado, el Gobierno y la ministra de Justicia”. “Lo puedo garantizar”, zanjó.

Según explicó, se han publicado “determinadas informaciones” que no sabe “si interesadas o intoxicadas”, en las que se manejaba documentación que no eran informes definitivos, ya que desde el informe que hizo la Abogacía del Estado sobre el caso el 31 de julio, que “no entra en el fondo” de la demanda porque el Gobierno no la tenía, “no existe ni un sólo informe oficial” que cierre la posición del Ejecutivo.

“No existe un solo informe oficial, sí hay documentos de trabajo en los que hemos planteado muchas alternativas porque somos responsables y tenemos que pensar todas las consecuencias técnico jurídicas de lo que hacemos”, detalló Delgado.

En esta línea, argumentó que el Gobierno ha hecho un ejercicio de transparencia. “Cada paso que ha dado el Ministerio de Justicia, la Abogacía General del Estado, las personas y el equipo que estamos involucrados en el estudio de este asunto ha sido comunicado y por eso hemos ido en esta evolución”, subrayó la ministra.

Para Delgado, si bien “es una demanda civil contra el honor del juez Llarena” por unas declaraciones a los medios fuera del tribunal, “tiene un trasfondo jurisdiccional que puede afectar a nuestra jurisdicción” ya que la demanda “pretende quebrar la actuación jurisdiccional de España” y en eso, el Gobierno es “tajante”.

“No puede caber la mínima duda, vamos a defender hasta sus últimas consecuencias la jurisdicción española y a aquellos a través de quienes se desarrolla, que en este caso es Llarena pero puede ser cualquier otro juez”, sentenció la ministra, para a renglón seguido añadir: “Defender los intereses de España en este caso pasan por defender la actuación jurisdiccional y al juez Llarena”.

No obstante, recordó que por tratarse de un tribunal ordinario extranjero el Gobierno tiene que poner en marcha un proceso de contratación para designar abogados en el país, “algo tan prosaico como eso”. Por ello, pidió al servicio de información del Estado que lo autorice, mientras se decide “si tiene que ser un sólo despacho o más de uno, que es donde entra la posible estrategia”.

Estrategia

En todo caso, considera que no hay diferencia entre Llarena en su labor de magistrado y en sus declaraciones a los medios fuera del tribunal y dice que la forma de llevarlo va a “depender de la estrategia” que planteen los abogados belgas, si bien reconoce que “dentro de la cultura española somos más laxos que en otros países, donde son mucho más estrictos con lo que se puede y no se puede decir”.

“Defendemos al juez Llarena y lo vamos a hacer hasta las últimas consecuencias, pero tenemos que tener en cuenta otras posibles actuaciones fuera de España”, señaló para apuntar que “en un pésimo escenario” en que la demanda prosperase en Bélgica, el caso puede acabar en la Corte Internacional de Justicia, donde se enfrentan “Estado contra Estado”.

“Es importante dar los pasos correctos para después acudir ahí, que va a ser árbitro. Estamos haciendo esto con mirada de futuro, estamos siguiendo una estrategia y la estamos contando”, destacó.

Delgado se detuvo en la cronología y explicó que tras recibir a principios de junio comunicación del presidente del Supremo y el CGPJ, Carlos Lesmes, “poniendo en conocimiento la existencia de una demanda”, se dio traslado a los ministros de Justicia y Asuntos Exteriores de Bélgica, aunque resultó infructuoso.

FuenteEUROPA PRESS
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