Los pasajeros a bordo del ‘Aquarius’ reciben atención diaria con los medios a bordo.
Los pasajeros a bordo del ‘Aquarius’ reciben atención diaria con los medios a bordo. / efe
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El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, aseguró ayer que ofrecerá a todas las personas que iban a bordo del buque ‘Aquarius’ una primera atención sanitaria antes de desembarcar, es decir, dentro de los tres barcos en los que llegarán previsiblemente el domingo al puerto de Valencia.

“Os puedo hablar de la parte que tenemos organizada desde el Ministerio de Sanidad, que hace referencia a la Sanidad Exterior, que es básicamente la primera asistencia sanitaria en el propio barco, antes de desembarcar, tanto a la tripulación como al pasaje”, aseguró la ministra Carmen Montón en declaraciones a los periodistas antes de presidir la Asamblea General de la Plataforma Tercer Sector.

El jefe de la Unidad de Emergencia de Cruz Roja, Íñigo Vila, precisó que el procedimiento que habitualmente se sigue cuando la llegada se produce en un puesto fronterizo —como es el caso del puerto de Valencia— es que Sanidad Exterior, que es quien tiene competencia, “suba al barco para entrevistarse con el personal médico que está asistiendo a los migrantes”. Tras ello, los médicos traspasan la documentación sobre los heridos y las patologías del pasaje para que sean valoradas.

Recepción acogedora

La flota de tres barcos que transporta a los más de 600 pasajeros del Aquarius llegará de manera escalonada, al puerto de Valencia para que dé tiempo a una recepción “respetuosa y acogedora” y una atención física, psicológica y jurídica adecuada.

Así lo señalaron la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, tras mantener una reunión para coordinar la llegada del buque al puerto de la capital valenciana, en la que también participó la vicepresidenta, Mónica Oltra.

Según explicó Calvo, los barcos llegarán “seguramente a la zona de cruceros” del recinto portuario, aunque esta es una decisión que corresponde a los técnicos, no a políticos, y lo harán con dos o tres horas de decalaje entre cada una de las embarcaciones para garantizar una recepción “acogedora”.

Tras agradecer la colaboración de la Generalitat “desde el minuto 1”, explicó que había que responder a esta “crisis humanitaria” con 600 personas “sin posibilidad de llegar a ningún puerto seguro” y en una situación “de completa incertidumbre y penurias”.

“Somos un país acostumbrado a responder con solvencia ante estas situaciones”, dijo, resaltando que la española es “una democracia garantista” que respeta los derechos humanos y un país avanzado en las políticas sociales de refugio y ayuda.

Además, señaló que esta situación “concierne a Europa” porque el puerto valenciano es también frontera, pero España ha respondido “como no podía ser de otra manera”. Asimismo, negó que este sea “un problema entre España e Italia”, sino que “es un problema de España consigo misma y de la consideración que debemos cumplir por ser europeos”.

Calvo detalló que el Interior tiene una oficina específica para abordar esta cuestión y un protocolo, con una entrevista personal, para evaluar cada situación y ver si la persona reúne las condiciones para considerarse refugiado.