El Gobierno admite que puede haber más acercamientos de presos de ETA

El delegado del Ejecutivo en el País Vasco, Jesús Loza, defiende la necesidad de adecuar la política penitenciaria a la situación actual de la Comunidad a pesar del odio persistente

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El delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, admitió ayer la posibilidad de nuevos acercamientos de presos a cárceles vascas durante este verano, después del traslado que se produjo este martes de los presos de ETA Olga Sanz Martín y Javier Moreno Ramajo de la cárcel de Asturias a la de Basauri (Vizcaya). Así, defendió la adecuación de la política penitenciaria a la situación actual de Euskadi.

Loza aseguró que el acercamiento de presos “es tan legal” como el alejamiento, y por tanto cabe la posibilidad de llevarlo a cabo “dentro del marco legal”.

Estas declaraciones vienen después de que los dos presos de ETA Olga Sanz Martín y Javier Moreno, exmiembros del ‘comando Bizkaia’, fueran trasladados el martes a la cárcel de Basauri tras haberlo solicitado a instituciones penitenciarias habida cuenta de haber mostrado su arrepentimiento.

Según remarcó, el traslado se ha hecho en “cumplimiento estricto de la legalidad”, por lo que “no es un beneficio penitenciario”. En esta línea, subrayó que estos reclusos “habían cumplido todos los requisitos” que establece la legislación para su reinserción y “no es una decisión política”.

Loza confirmó que “este traslado se ha producido con conocimiento de las víctimas”, en alusión a las asociaciones, y consideró que “es muy importante que exista un consenso entre PP y PSOE”. “Esto es política de Estado”, concluyó.
Además, apuntó que Olga Sanz pasó a tercer grado en febrero pasado, bajo el mandato del PP, mientras que Javier Moreno lo hizo el pasado 31 de julio, ya con el del PSOE.

En este sentido, negó que se trate de una decisión política. “El traslado es un gesto que se hace al resto de reclusos de cuál es el camino a seguir porque el objetivo de la política penitenciaria siempre es la reinserción”, recalcó.

Eso sí, condicionó este tipo de medidas a que los presos hagan un proceso de autocrítica. “Vamos a poner en marcha algo parecido a lo que fue la vía Nanclares”, explicó.

“Un preso no se acuesta terrorista y se levanta demócrata de toda la vida. Es un proceso y en él puede necesitar ayuda. La Administración puede ayudarle, pero es el preso el que debe dar los pasos”, añadió.

Con todo, el delegado del Gobierno en la comunidad vasca reclamó “cambiar progresivamente” la política penitenciaria de tal modo que se adecúe a la situación de convivencia actual en el País Vasco, aunque señaló que todavía sigue “existiendo intolerancia y odio” en dicha comunidad.

Convivencia plena

“A mi juicio, la pregunta que deberíamos hacernos es qué si para tener una convivencia plena en el País Vasco ¿es mejor que los presos se mantengan a mil kilómetros de distancia en primer grado que es la situación más grave, o es mejor apoyar un proceso de reinserción? A mi juicio es mejor tratar de apoyar la reinserción”, subrayó Loza.

Para el delegado del Gobierno, “lo que no se puede impedir a los presos es que, por una parte, cumplan la legalidad y por otra impedirles que cumplan los requisitos fundamentales para su reinserción”.

Y además de solicitar consenso y política de Estado al PP, pidió a la ‘izquierda abertzale’ que también realice “un proceso de autocrítica que ayude a los presos en este camino de la reinserción”. Y criticó que “desde una parte se está pidiendo a los presos que cumplan la legislación penitenciaria y por otra se estén poniendo dos líneas rojas”.

Por su parte, la vicesecretaria de Comunicación del Partido Popular, Marta González Vázquez, criticó el traslado de los presos de ETA porque considera que es “el rédito” del PNV por su apoyo en la moción de censura y que supone “el primer episodio” de la nueva política penitenciaria.

También el que fuera víctima de la banda terrorista y ahora eurodiputado vasco del PP Carlos Iturgaiz remitió una carta al ministro del Interior para expresar su malestar por la decisión.