Fernández Díaz reivindica la necesidad de distinguir entre víctimas y terroristas

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, defendió ayer en su discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU la necesidad de distinguir entre terroristas y sus víctimas denunciando el objetivo de los asesinos de difuminar esa línea de separación. El ministro del Interior defendió esta postura en una sesión en la que se pudieron escuchar los testimonios de varias víctimas del terrorismo de ETA, Estado Islámico y Boko Haram.

“Es común siempre al terror, como práctica con una indudable finalidad política, pretender difuminar la clara línea de separación entre las víctimas y sus verdugos”, dijo Fernández Díaz. El titular de Interior denunció que “mientras los terroristas pretenden ser presentados como activistas de una causa supuestamente noble, cuyos medios quedan por ello legitimados, las víctimas siempre tienden a ser despersonalizadas bajo un número o unas circunstancias”.

Fernández Díaz advirtió de que “el terrorista necesita cosificar a la víctima, desposeerla de su dignidad y de su innata condición humana”. Pero defendió también que “la víctima tiene un entorno personal y social, sufre y se emociona, desempeña una labor profesional pero también tiene un proyecto de vida” y “todo ello, pretende negarlo el terrorista”. En este discurso enmarcó el ministro la iniciativa del Gobierno español de “traer la voz de las víctimas” a la ONU. “Nadie mejor que la víctima, con su voz y ejemplo, para ser parte activa y sujeto en la elaboración de la necesaria contranarrativa que deslegitima la propaganda y falsedad terrorista en España y en cualquier lugar del mundo, afirmó”.

El ministro destacó la experiencia española en materia antiterrorista y expuso el modelo español de protección y apoyo a la víctima “basado en una legislación que, justamente, ha sido destacada en Naciones Unidas como modelo de referencia”. Entre las medidas adoptadas por el Ejecutivo hizo un resumen de las “iniciativas encaminadas a reconocer a las víctimas y repararlas, a mejorar su inserción laboral y sus derechos laborales y a priorizar su acceso a la vivienda”. También citó el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo que tendrá su sede en Vitoria. “Lamentablemente, el terrorismo de ETA aún hoy en día sigue siendo justificado y apoyado por una pequeña parte de la sociedad”, justificó Fernández Díaz.

En su discurso, incluyó también uno de los objetivos de la delegación española en esta sesión de las Naciones Unidas y reivindicó “el esfuerzo colectivo de la comunidad internacional para la elaboración de un Estatuto internacional de las víctimas, que simbolice la reparación integral que les es debida”. Para ello ofreció el marco jurídico español, “que ya reconoce a éstas como víctimas de violaciones de derechos humanos y desarrolla un estatuto de la víctima”. “También nuestra experiencia, pues con las aportaciones de las asociaciones españolas y europeas, pretendemos presentar ante la UE un borrador de Carta Europea de Derechos de las Víctimas del Terrorismo”, concluyó.

Tras manifestar su “honor” por haber podido dar voz a las víctimas, el ministro citó los lugares que han sido víctimas de atentados yihadistas, “París, Ankara, o Túnez hace semanas; Nueva York, Madrid, Beslán o Bali hace ya un año” y no olvidó el terrorismo de ETA. “Bilbao, Ermua, casi todas las localidades del País Vasco o cualquier provincia española durante casi 40 años0”, subrayó.

Al término de la sesión, el ministro inauguró una exposición fotográfica sobre víctimas del terrorismo denominada ‘La mirada de la víctima’ en la que se muestran fotografías de los medios de comunicación y agencias internacionales. Junto al ministro, también tomó la palabra la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Mari Mar Blanco, hermana del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA.

FuenteEuropa Press 
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