ETA quiere rentabilizar su fin

Es muy posible que la organización criminal haya dejado en la BBC un vídeo con un nuevo comunicado. Para Jáuregui, «no será nada concluyente, como desearíamos todos».

El baile para el fin de ETA continúa, aunque no se sabe cuándo acabará la siniestra música que le acompaña. Mientras unos señalan que está a punto de colgar los guantes y las pistolas (PNV) antes de las elecciones, otros, como el Gobierno central, no apuestan por ello, aunque recalcan que su ocaso es un hecho. Lo único que parece evidente es que Amaiur, el conglomerado de partidos que cobija a Batasuna, está obteniendo una publicidad enorme, dado que, más que soluciones a la crisis en su programa -bastante ineficaz como se ha podido ver en la gestión de Bildu en Ayuntamientos y en la Diputación de Guipúzcoa-, se vuelve a hablar de que son el instrumento del camino hacia la paz, algo sin duda mucho más atractivo para el elector.

Los abertzales se relamen ante tan halagüeño panorama, y las quinielas no dejan de sucederse. Así como los guiños al mundo radical. El último, el del presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Juan Luis Ibarra, que indicó que los jueces serán «sensibles» al ejecutar la pena a Otegi si se demuestra que «es un buen ciudadano en sentido legal».

En el PNV tienen muy claro que ETA declarará antes de los comicios que no atentará más -el término rendición es imposible- o que se disuelve a fin de restar votos al PP ya que, como dijo ayer el ex lehendakari José Antonio Ardanza, un Gobierno popular siempre será más «radical» que uno del PSOE. Los rumores se han disparado al salir a la luz que Rajoy y el presidente de los jeltzales, Íñigo Urkullu, se han visto seis veces en un año, a fin de, según un diario de tirada nacional, limar sus diferencias con respecto a la conclusión de la violencia.

Desde el Gobierno central, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, manifestó que, aunque se está en «un camino sin retorno» y la actual situación es «definitiva y para siempre», el The end de la banda no se producirá antes del 20 de noviembre. Además, acusó al número uno de los conservadores de ser un «candidato silente», y le exigió que aclare, de una vez, «cuál es su posición política respecto al fin de la violencia».

El político vasco también expresó su convicción de que, si ETA abandonara definitivamente las armas antes de las elecciones generales, «se haría justicia a la democracia». «El mérito de unos y de otros es mérito de toda la democracia, de todo el país. Son muchos los factores que nos han llevado donde estamos», recalcó.

Sin embargo, se confesó «no tan optimista» ante la posibilidad de que «vaya a producirse un acontecimiento tan radical, que ponga punto y aparte en esta página de nuestra Historia». «Avanzamos de forma irreversible, tocamos con la punta de los dedos el fin de la violencia, pero esto no se materializará en un período tan corto, sinceramente», señaló.

Preguntado por las declaraciones del que fuera líder del PNV Xabier Arzalluz, quien manifestó que sabe «de muy buenas fuentes que ETA anunciará que lo deja antes del 20-N» y, «desde luego, con el Gobierno socialista», dijo desconocer el origen de esa información.

Respecto a los rumores sobre la existencia de un vídeo entregado a la BBC, consideró que su posible contenido «no será tan concluyente ni tan contundente como desearíamos». «Después de tantas experiencias, especialmente después de las del 98-99 y 2006-2007, la banda tiene que acreditarnos definitivamente el fin de la violencia y no situar el abandono de las armas en un contexto de negociación de nada. No hay diálogo por dejar de matar», concluyó.

Desde el PP, su jefe en el País Vasco, Antonio Basagoiti, confió en que no ganen «en la última curva» los asesinos, ya que «no hay que confiarse para nada».

FuenteAgencias  Vitoria
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