ETA ordenó en la tregua no atentar contra el PSOE, pero sí contra el PP

José Ángel Lerín, miembro del ‘comando Urederra’, confiesa que ‘Txeroki’ tenía en el punto de mira a las Fuerzas de Seguridad del Estado y que excluyó de su ‘lista negra’ a PNV, IU, EA

16

José Ángel Lerín Sánchez, el miembro del comando Urederra de ETA, desarticulado en abril de 2007 en pleno alto el fuego permanente decretado por los terroristas entre marzo de 2006 y junio de 2007, declaró a la Guardia Civil tras su arresto que el ex jefe militar de la banda Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, les dio instrucciones de no atentar «preferiblemente» contra miembros del PSOE. Por el contrario, sí tenía órdenes de atacar a miembros del PP y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

«La organización ETA había marcado que, en general, no se atentase contra miembros del PSOE, y que en ningún caso se hiciera sobre integrantes del PNV, IU, EA o Aralar, declaró en 2007, aunque sus palabras fueron leídas ayer públicamente en la Audiencia Nacional, donde el etarra es juzgado junto a otros 11 acusados por conformar un grupo de información al servicio de la banda.

El abertzale dijo entonces que la banda «había marcado directrices generales y otras más particulares», entre las que se encontraba atentar contra «miembros del PP, militares, agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, funcionarios de prisiones que no perteneciesen al sindicato ELA, miembros de la Ertzaintza, así como intereses del Estado, oficinas de correos, del INEM y entidades bancarias».

Sus palabras se hicieron públicas debido a la negativa del procesado a responder a las preguntas de la Fiscalía. Sin embargo, en el testimonio prestado por Lerín a la Guardia Civil no se detalla el momento preciso en el que Txeroki habría dado tal instrucción.

Lerín -detenido el 28 de marzo de 2007 y actualmente en prisión por diversos delitos de terrorismo- formó parte del comando Urederra y antes del comando Zapa de ETA, actuando siempre bajo las órdenes de Txeroki, quien se encontraba en Francia. Así se explica en el informe de acusación del fiscal encargado del caso Vicente González Mota, quien pide para este acusado la pena más alta de todos los procesados. Concretamente, se enfrenta a 12 años de cárcel por integración en organización terrorista en calidad de dirigente, 10 por depósito de explosivos, tres por falsificación de documento oficial y dos por tenencia ilícita de armas.

No obstante, durante su participación en la vista de ayer, el etarra no matizó sus palabras, sino que se limitó a denunciar que su testimonio ante la Guardia Civil fue fruto de los malos tratos que recibió.

Según consta en el informe de la Fiscalía, durante su pertenencia al Urederra, el procesado realizó informes sobre diversos objetivos, entre los que se encontraba Maite Pagazaurtundua, presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y parlamentaria socialista en la Cámara vasca.

Además, Lerín Sánchez también informó a la banda sobre el filósofo Fernando Savater, el parlamentario de UPN Francisco Iribarren, un militar del Cuartel de Loyola, dos ertzainas de Tolosa, según la Fiscalía, que añade, como en otras ocasiones y siguiendo directrices de la banda, se realizaron informes sobre miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, funcionarios policiales así como intereses del Estado como oficinas de correos

En el juicio están también otros tres miembros del comando Urederra de ETA, y ocho de sus colaboradores, para los que el fiscal Vicente González Mota solicita entre nueve y 27 años de cárcel.