El PP exige reprobar a los ministros implicados en la crisis del ‘Alakrana’

El líder ‘popular’, Mariano Rajoy, denuncia que la gestión del cautiverio del atunero vasco «ha sido pésima» y que el Gobierno socialista ha pecado de «incompetencia inimaginable»

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Tras cumplir escrupulosamente su compromiso de guardar un colaborador silencio con el Gobierno para facilitar las gestiones conducentes a la liberación de los 36 tripulantes del Alakrana, incluida la tregua de celebración concedida el martes, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ejerció ayer como líder de la oposición y comenzó a pedir cuentas por los errores cometidos en los 47 días que duró el cautiverio.

El conservador, que denunció «la pésima gestión» llevada a cabo por el Gabinete socialista, reclamó la comparecencia del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y anunció que solicitará la reprobación de la número dos del Gabinete, María Teresa Fernández de la Vega, quien asumió personalmente el mando durante la crisis, de la ministra de Defensa, Carme Chacón y del titular de Justicia, Francisco Caamaño.

En rueda de prensa en el Congreso, el líder conservador explicó que el Gobierno ha pecado de «incompetencia inimaginable», «improvisación y soberbia» y que ha dado un «lamentable espectáculo», con los miembros del Ejecutivo enzarzados entre ellos dando «versiones contradictorias, filtraciones y exculpaciones», mientras las familias y la oposición guardaban un prudente silencio. «Solo pueden ponerse medallas por su incompetencia», sentenció el gallego.

En ese contexto de insatisfacción exigió que el inquilino de Moncloa aclare personalmente todo los sucedido y justificó la petición de reprobaciones contra Caamaño por el «insólito enfrentamiento» con el Poder Judicial; de Chacón «por la tardanza en tomar medidas»; y de la vicepresidenta por irse de España en el momento álgido de la crisis, siendo además la jefa del Gabinete de crisis.

«La gestión de la crisis antes, durante y después del secuestro, ha sido pésima», enfatizó el líder de la formación de Génova previamente a lamentar que el Ejecutivo socialista saliera a «presumir» y a «ponerse medallas» inmediatamente tras la liberación.

Con respecto a la posibilidad de exigir alguna responsabilidad al armador del Alakrana, Ricardo Blanch, el conservador argumentó que la obligación de su partido es enjuiciar al Gobierno, y añadió que le parece «lamentable» que «se eche el muerto a otras personas».

A juicio de Rajoy, el «principal error» del Gobierno es «de soberbia y de no hacer caso» a las recomendaciones de la oposición y de los propietarios de los atuneros. «Su soberbia y no prevenir es el principal error», reiteró.

La respuesta de los socialistas, que llegó por boca de De la Vega, consistió en acusar a los populares de «ponerse al lado de los piratas» y de intentar sacar «rédito electoral» incluso antes de que el atunero llegue a puerto.

Aún más extemporánea resultó la contestación de la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, quien pidió a los dirigentes del PP que reflexionen sobre las consecuencias de su gestión en el vertido del Prestige, la comparen con la labor del Gobierno en la crisis del Alakrana y «después critiquen», máxime habida cuenta de que la catástrofe ecológica ocasionada por el petrolero fue «menos delicada, porque entonces no se jugaban tantas vidas humanas».