El PNV presentará la candidatura de Ibarretxe para frenar a Patxi López

El líder ‘jeltzale’ cree que a los socialistas les va a salir caro el pacto con el PP y se atreve a augurar que será «la puntilla para el Gobierno, casi muerto ya, de Zapatero».

Si el socialista Patxi López consigue presidir el País Vasco, es probable que su mandato no sea un camino de rosas. De eso se va a encargar la oposición del PNV que, antes de convertirse en ello va a luchar con todas sus armas para evitarlo. Para hacer frente al aparente ascenso de López, el presidente peneuvista, Iñigo Urkullu, confirmó ayer que su formación registrará en el Parlamento la candidatura de Juan José Ibarretxe a lehendakari, para evitar el «riesgo» de que el candidato de Ferraz se presente con solo 25 escaños en su afán por «eludir la visualización palmaria» de un acuerdo con el PP.

En una entrevista, Urkullu afirmó que al todavía lehendakari en funciones «le asiste» el hecho de ser cabeza de lista de la formación política con más votos obtenidos el pasado 1 de marzo, con cinco escaños de diferencia frente al PSE. Por ello, el PNV decidió hacer constar la candidatura de Ibarretxe en el Parlamento, advirtiendo de que, en caso de no hacerlo, los socialistas vascos podrían presentarse solo con 25 escaños. «No nos permitiremos pasar por la vergüenza de tener 30 asientos y no presentar candidato y, además, que el PSE hubiera jugado con nosotros y que presentara un único candidato con solo 25 escaños», aseguró.

Por esta causa, el presidente de la formación jeltzale demandó que se evidencie que existe un acuerdo entre socialistas y populares y pidió «que no jueguen» con el término del Gobierno en solitario o al apoyo del PP fuera de la responsabilidad del Gabinete. «No, no. Que presenten el candidato del Partido Socialista con las firmas del PP», apostilló.

El nacionalista precisó también que, en caso de que el PNV «tuviera que llegar al final del pleno de elección del lehendakari», buscará el apoyo de EA y Aralar para visualizar que cuentan con más votos ciudadanos que PSE y PP «e incluso UPyD juntos».

En este sentido, argumentó que «podemos encontrarnos el día de la elección del presidente en el pleno manteniendo las dos candidaturas, la de Patxi López y la de Juan José Ibarretxe con que, incluso, en número de votos de ciudadanos sean más los apoyos que pudieran prestarse a Ibarretxe que a López», remachó.

En otro orden de cosas, el presidente del PNV coincidió con el portavoz del PSE, Rodolfo Ares, en que el preacuerdo con el PP, hecho público el pasado jueves, «es el punto de inicio de lo que ha augurado como una legislatura cara, con un Ejecutivo débil del PSE en manos del PP, gran beneficiado, mirando a los intereses de España en contra de la mayoría electoral de PNV-Aralar-EA- y, en su caso, de EB». «Creo que ésta va a ser la puntilla del PSE para el Gobierno, casi muerto ya, de Rodríguez Zapatero», enfatizó.

Así, lamentó la «arrogancia» de «quien se ha desdicho de todos sus compromisos con tal de condenar al ostracismo al PNV, por el ansia de tener la Lehendakaritza como trofeo», lo que demuestra, a su juicio, que para los socialistas, «el país, el punto de encuentro y la normalización política son secundarios».

Aunque admitió, una vez más, que el PNV «está pasando un mal trago» después de perder el poder absoluto, garantizó que «está sólido, con unos resultados excelentes y con proyecto. Llegamos desplazados a la oposición habiendo ganado las elecciones y con importantísimo apoyo popular».

FuenteOTR BILBAO
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