«El impuesto de patrimonio tiene agujeros»

El dirigente socialista se muestra muy ambiguo al referirse a las centrales nucleares, que cerrarán «cuando toque», es decir, en el momento en que «dejen de ser seguras».

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Horas antes de que se anunciara que el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, celebrará su primer gran mitin el próximo jueves en Valencia, en el Pabellón de Serrería -no está preparado aún para llenar la plaza de toros-, éste adelantó ayer en Onda Cero que, en las próximas semanas, detallará el nuevo impuesto para gravar a las grandes fortunas que incluirá en su programa, donde también propondrá cambios fiscales para las Sicav (sociedades de inversión inmobiliaria utilizadas por los ricos para pagar menos impuestos), «a las que hay que apretar».

Y es que la tasa es «mejorable», motivo por el que propondrá una nueva figura que grave a los millonarios y que tape «los agujeros» que tiene el tributo actualmente. «No es lo que yo quiero», apostilló, ya que recauda menos que la última vez que estuvo en vigor.

Aun así, Rubalcaba abogó por recuperar esta figura en el momento actual y sin que afecte a la clase media, porque es «absolutamente justo» que los cuentan con más dinero aporten un poco más, y porque permitirá recursos adicionales disponibles en 2012, contribuyendo a la reducción del déficit.

Eso sí, el ex vicepresidente rechazó de modo categórico la idea de que el Gobierno lo haya recuperado solo por motivos electoralistas, y recordó que aportará unos 1.000 millones que podrían destinarse, por ejemplo, al empleo juvenil. En concreto, puso como ejemplo a la Comunidad de Madrid, que quiere ahorrar 80 millones con los cambios que está promoviendo en Educación cuando podría contar con 400 millones extra: «Parece poco dinero, pero es bastante y da para muchas cosas».

Como no podía ser menos, Rubalcaba cargó contra Rajoy, al que le pidió que explique por qué se opone a ese tributo, «en lugar de hablar de los amigos que tendrán que pagar por este concepto».

Otro punto interesante de la entrevista fue, aparte de apoyar a Cristiano Ronaldo, cuando se refirió a uno de los momentos más duros de su carrera política, el 11-M: «Hubo gente que me gritaba por la calle asesino, me llegaron a rayar el coche…».

Donde sí que decepcionó un poco fue en sus propuestas sobre las centrales nucleares, ya que se mostró muy ambiguo: «Cerrarán cuando toque». A renglón seguido, añadió que deberán pasar los controles de seguridad.