El Gobierno no concede legitimidad a los verificadores del alto el fuego

Cospedal reitera que no se necesitan agentes internacionales, mientras el ministro del Interior recuerda que «solo en el marco de la ley» los presos podrán acceder a beneficios.

Ya lo había informado en un comunicado el Ministerio del Interior, pero ayer su titular, Jorge Fernández Díaz, puso voz al pensamiento del Gobierno, que no concede «ninguna legitimidad» a la denominada Comisión Internacional de Verificación del alto el fuego de ETA.

El popular explicó que los agentes internacionales han intentado ponerse en contacto con el Ejecutivo, pero sentenció que el Gabinete que dirige Mariano Rajoy no les reconoce, al tiempo que destacó que España no necesita examinadores extranjeros, porque «con la Guardia Civil y la Policía» ya tiene a sus propios inspectores.

«Para derrotar policialmente a ETA nos ha bastado con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y con ellos mismos tenemos suficiente para verificar si la organización criminal se disuelve», remarcó.

Asimismo, el responsable del Interior anunció que el Gobierno rechaza cualquier tipo de diálogo sobre el desarme de los terroristas y exigió el fin definitivo de la banda.

«El Ejecutivo ni ha negociado, ni negocia, ni jamás va negociar con ETA. Lo que le exigimos es su disolución incondicional», aseveró el ministro.

Por ello, Fernández Díaz concluyó que la organización debe dejar de «engañar» a sus presos y decirles la verdad, que es que el Gabinete del que él forma parte «no entrará en ninguna negociación».

Finalmente, sobre la política penitenciaria, reiteró que si los reos se desvinculan de la banda, «y en el marco de la ley y solo en el marco de la ley, podrán acceder a los beneficios carcelarios que la ley exige y otorga a los reclusos».

De la misma opinión se mostró la secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, que, al igual que su compañero de partido, aseguró sobre el final de ETA que el Gobierno «no necesita ningún verificador de nada» porque «España es un país democrático» que se ha ganado «a pulso» su sitema».

De este modo, reiteró la idea del ministro del Interior al explicar que «aquí los únicos que tienen que comprobar que ETA ha terminado y ha desaparecido para siempre son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los jueces y las víctimas del terrorismo», al tiempo que agregó: «Y no necesitamos a nadie».

Por otro lado, el portavoz del PSE-EE, José Antonio Pastor, subrayó que «la victoria de la democracia sobre el terrorismo ha sido el triunfo de centenares de víctimas de la barbarie totalitaria», y añadió que, «ahora que hemos parado a ETA», no se puede consentir que «sea su mundo y no la democracia la que imponga su relato» sobre lo sucedido o sus criterios sobre «la Euskadi del futuro».

El socialista, que acudió al homenaje realizado en Portugalete con motivo del 25 aniversario del atentado terrorista contra la Casa del Pueblo de esta localidad vizcaína, en el que fallecieron Maite Torrano y Félix Peña «a manos de unos niñatos descerebrados cegados por el odio», insistió que ETA «no ha sido otra cosa que la prolongación del totalitarismo franquista en Euskadi» y «todo su izquierdismo consistía en asesinar a seres indefensos y en desestabilizar la democracia».

Aún tienen capacidad para atentar.- Informes de las Fuerzas de Seguridad detallan que una decena de pistoleros mantiene una estructura latente en el sur de Francia con logística como armas y explosivos. El secretario de Estado de Interior, Ignacio Ulloa, cifró ayer en al menos una decena el número de etarras que aún tienen capacidad para atentar. Según indicó, la banda cuenta todavía con infraestructura en el sur de Francia y «no pierden el tiempo» cambiando de coche cada 15 días e incorporando nuevos militantes. Así, aseguró que las Fuerzas de Seguridad «ven vehículos que se repiten, personas que aparecen y desaparecen y en consecuencia estas son sus conclusiones».

«Sabemos que hay un despliegue de logística considerable, una cierta capacidad de atentar por determinados individuos, entre la decena y la docena, y que hay mucho movimiento», explicó el número dos de Jorge Fernández Díaz, al tiempo que agregó que «sigue habiendo unos instrumentos para poder atentar que son armas y explosivos».

De este modo, insistió en que la organización criminal «sigue teniendo una estructura latente en el País Vasco galo» y que «están cambiado de coche cada 15 días, cambiando de piso, trasmitiendo mensajes y hay una estructura y se mueve».

Ulloa afirmó que aún hay terroristas que cruzan la frontera con Francia para incorporarse a las filas de ETA, pero se negó a dar datos al respecto o hacer estimaciones «porque no se puede revelar». Sin embargo, explicó «hay un seguimiento constante» por parte de las fuerzas de seguridad que «controlan, lógicamente, lo que es el paso a un lado a otro». «Ven vehículos que se repiten, personas que aparecen y desaparecen y en consecuencia están sus conclusiones», detalló el secretario de Estado.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz ya comentó el pasado día 19 de abril que la banda «ya no tiene armas, ni tiene explosivos en zulos inmensos como antes, sino una estructura mermada en el sur de Francia».

FuenteAgencias  Bilbao
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