El Gobierno exigirá cotizar 35 años para jubilarse de forma anticipada

Acceder a una pensión antes de llegar a la edad legal será más difícil que hasta ahora, y, poco a poco, se irá retrasando hasta los 65 años en 2027. El Ejecutivo confía en poder ‘adelgazar’ las arcas públicas con estas medidas, ya que solo con el retiro parcial bajará el gasto en un 70 por ciento.

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El Gobierno exigirá una carrera mínima de 35 años de cotización para acceder a la jubilación anticipada voluntaria y 33 años cotizados en el caso de la forzosa y también en la parcial. También elevará la edad para acceder a estas modalidades, en consonancia con la última reforma de pensiones.

Éstas son algunas de las medidas aprobadas ayer por el Ejecutivo a través de un real decreto ley. En lo que respecta a la jubilación anticipada de carácter voluntario, se eleva a 35 años el período mínimo de cotización exigido para acceder a esta figura, a la que podrán acogerse los trabajadores, siempre que la pensión resultante supere la mínima que le correspondería al interesado por su situación familiar al cumplir los 65.

Además, la edad para acceder a la jubilación anticipada voluntaria se establece en dos años antes de la legal, es decir, 63 años y un mes para 2013, que irá incrementándose de manera progresiva, hasta alcanzar los 65 en 2027, cuando el retiro se fijará en los 67.

Fuentes del Ministerio de Empleo precisaron que cuando todas estas medidas estén en pleno funcionamiento supondrán un ahorro de más de 5.000 millones de euros para el sistema al año. Además, concretaron que solo las propuestas referidas a la jubilación parcial supondrán un ahorro del 70 por ciento del coste al sistema, que actualmente es de unos 2.400 millones anuales.

demandante de empleo. Otro punto interesante es el período mínimo de cotización para la jubilación parcial, que pasará de 30 a 33 años, y para poder acogerse a esta modalidad se exigirá ser demandante de empleo al menos seis meses de la solicitud, tras un despido colectivo o un despido objetivo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción; una resolución judicial conforme a la Ley concursal; fuerza mayor; muerte o jubilación del empresario, y violencia de género.

En el caso del retiro parcial, la edad se sitúa en 24 meses con respecto a la legal. Los años de cotización mínimos necesarios para acogerse a esta modalidad serán 33 (en caso de personas con discapacidad serán 25) y se exigirá también al interesado una antigüedad de seis años en la empresa.

Los jubilados parciales verán reducida su jornada entre un 25 y un 50 por ciento, o incluso hasta un 75 por ciento si el trabajador relevista está contratado a tiempo completo y de manera indefinida. Éste tendrá que estar en el paro, o ser trabajador de la misma empresa con un contrato limitado, o socio trabajador de una cooperativa o de trabajo asimilados en el caso de trabajadores por cuenta ajena.

EL ‘PENSIONISTA ACTIVO’

Una de las novedades del decreto es la posibilidad de compatibilizar el trabajo por cuenta propia o ajena, ya sea a jornada completa o a tiempo parcial, con el cobro de una pensión de jubilación ordinaria o demorada. Esta opción, que el Gobierno denomina pensionista activo, no será posible en el caso de jubilaciones anticipadas o bonificadas por trabajos penosos o tóxicos.

Por otro lado, el decreto introduce cambios en el capítulo de las aportaciones al Tesoro que deben realizar las empresas o grupos de más de 100 trabajadores que incluyan a mayores de 50 años en despidos colectivos. Ahora deberán realizarse solo cuando exista «discriminación por razón de la edad en los despidos», es decir, en la medida en que «el porcentaje de trabajadores de más de 50 años incluidos en el despido colectivo sea superior al peso de ese colectivo en la plantilla de la empresa».

Todas estas medidas fueron recibidas con hostilidad por el PSOE, que las calificó como «una barbaridad», amén de criticar que no se haya dialogado al respecto.