El Gobierno congela la tarifa de la luz pese a la subida de la energía

Industria aplicará, en el último trimestre del año, una bajada de los peajes eléctricos para que el ascenso del coste energético no encarezca un 5,9% las facturas de los consumidores

0

Las alarmas saltaban el martes cuando la subasta eléctrica de las comercializadoras se cerró con una subida que se situaba entre el 9% y el 13%. Esos porcentajes de ascenso, trasladados al cálculo de la tarifa, suponían una presión al alza del 5,9% en la factura de la luz de los españoles.

Sin embargo, ayer el Ministerio de Industria anunció que congelará la Tarifa de Ultimo Recurso en de octubre a diciembre de 2011.

La decisión del Gobierno parte de la voluntad política del propio departamento dirigido por Miguel Sebastián y supone aplicar una bajada de los peajes eléctricos que compense el incremento en el coste de la energía. Cada una de estas dos variables tiene un peso cercano al 50% en la fórmula de revisión trimestral.

A pesar de la bajada de los costes regulados del sistema, el Ejecutivo asegura que la decisión no supondrá una acumulación de deuda eléctrica ni un incremento adicional del déficit de tarifa.

Mañana se publicará la orden ministerial con el dictamen y las explicaciones técnicas que lo justifican. El borrador con esta resolución fue remitido a la Comisión Nacional de la Energía que consideró necesario introducir medidas regulatorias con impacto inmediato sobre los costes de las actividades reguladas eléctricas que garanticen su sostenibilidad económica a corto plazo y atajen el problema del déficit de tarifa, que en términos acumulados supera los 22.000 millones.

Este desfase entre ingresos y costes es arrastrado por el sistema eléctrico desde hace una década y está reconocido como una deuda de los consumidores con las eléctricas. El déficit acumulado se coloca en el mercado con el aval del Estado y lo pagan los consumidores poco a poco mediante el propio recibo de la luz en los años siguientes de producirse con gastos de gestión y los intereses generados en los mercados.

Las reacciones a la decisión gubernamental, tanto a favor como en contra, no se hicieron esperar. La protesta más enérgica fue la de la patronal eléctrica. Su presidente, Eduardo Montes, calificó de «irracionalidad» la congelación de las tarifas y señaló que no se puede «engañar» a las consumidores ocultándoles la verdad.

El líder de Unesa advirtió de que la decisión de mantener la Tarifa de Último Recurso, a la que están acogidos la mayoría de los usuarios españoles, es un grave error que hará que siga incrementándose el déficit. «Los consumidores tiene que saber que si no es ahora, lo pagarán más adelante», subrayó Montes.

De acuerdo con los cálculos de la patronal, esta decisión de rebajar los peajes imposibilitará que se cumpla con el límite de 3.000 millones de euros de desfase tarifario fijado por ley para este año. «Sería una ilegalidad incumplir el déficit y, en ese caso, tomaremos las medidas necesarias», añadió el presidente de las eléctricas.

Por el contrario, las asociaciones de consumidores valoraron la medida, aunque mostraron sus reservas sobre el método de subasta para fijar el precio de la energía.

La OCU señaló que congelar la luz es «lo normal y lógico», pero reconoció que «supone dejar pendiente la subida para el futuro». Mientras, desde Ceacu apuntaron que un nuevo ascenso sería «inasumible» para la mayoría de las familias y mostraron sus dudas sobre el sistema de cálculo del precio de la energía.

En el ámbito político, el PP afirmó que la decisión del Gobierno le parece bien, ya que los ciudadanos no están para un nuevo incremento del coste de la luz.