El Gobierno asegura no tener constancia del paradero de los secuestrados

El Gobierno ha asegurado hoy que "no hay ninguna novedad" sobre el secuestro en Mauritania de los tres cooperantes catalanes de la ONG Barcelona Acciò Solidaria y ha señalado que no tiene constancia de su paradero.

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El Gobierno ha asegurado hoy que “no hay ninguna novedad” sobre el secuestro en Mauritania de los tres cooperantes catalanes de la ONG Barcelona Acciò Solidaria y ha señalado que no tiene constancia de su paradero.

Fuentes del Ejecutivo han señalado a Efe que no ha cambiado la situación respecto a esta mañana, a pesar de que algunas fuentes en Mauritania habían informado de que los tres cooperantes han sido localizados por las fuerzas de seguridad mauritanas a unos 100 kilómetros al noroeste de la ciudad de Akjout.

Según fuentes del Gobierno, todo sigue confuso y los secuestradores todavía no se han puesto en contacto con las autoridades, por lo que desde el Ejecutivo no se puede decir que los rehenes estén localizados.

De hecho, han añadido, en un momento se pensó que los secuestradores podían haber traspasado la frontera que separa a Mauritania de Mali, extremo que posteriormente no se ha confirmado.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez, reclamó hoy en rueda de prensa en Estoril “prudencia y discreción” en torno al secuestro porque, advirtió, “los secuestradores también escuchan y no les podemos dar ni un elemento que juegue a su favor”.

España trabaja para salvar la vida de los tres cooperantes apresados

El Ejecutivo baraja la hipótesis de que los secuestrados, el hijo de un ex consejero de Jordi Pujol, un constructor y una funcionaria judicial, se encuentren en manos de Al Qaeda

Mientras, en lo que se antoja como un recurrente déjà vu, el portavoz autorizado por las familias de los tres cooperantes catalanes secuestrados el domingo en Mauritania, Francesc Osan, se apresuró a criticar la falta de información por parte de Exteriores, lo cierto es que el Gobierno español, temeroso precisamente de que pueda repetirse un nuevo caso Alakrana, se apresuró a activar todos los resortes diplomáticos a su alcance para tratar de resolver lo antes posible el cautiverio que tiene en manos, presuntamente del grupo terrorista Al Qaeda en el Magreb Islámico, al director de la empresa semipública Túneles del Cadí, Albert Vilalta -hijo de un ex consejero de Medio Ambiente de Jordi Pujol-, el constructor Roque Pascual y la funcionaria judicial Alicia Gámez.

Pese a las quejas de Osan, lo cierto es que fuentes del Departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos explicaron que, inmediatamente después de conocer la captura de los tres españoles a unos 150 kilómetros de Nuakchot, capital del país magrebí, el Ejecutivo se mantiene en permanente contacto con las autoridades mauritanas, con las de Mali, y con familiares de los secuestrados y de la ONG que organizó el viaje humanitario en el que participaban, Barcelona-Acció Solidària. De las gestiones realizadas destaca la conversación mantenida del propio Moratinos con el presidente de Mauritania, Mohamed Uld Abdelaziz, que garantizó toda la colaboración. No obstante, por si los medios locales no fueran suficientes, Moncloa ha ofrecido al Estado africano los aviones y helicópteros de la Guardia Civil que trabajan ya en la zona para controlar la inmigración ilegal para que se sumen al dispositivo de búsqueda de los cooperantes.

De momento, el Ejército mauritano ha fijado como prioridad impedir que los presuntos terroristas consigan escapar a través del desierto a otro país vecino, principalmente Mali, donde su captura sería muchísimo más compleja. Fuentes militares de Nuadibú, la segunda ciudad del país, explicaron que diversas unidades de uniformados ya se han desplazado desde allí en un intento por cercar a los captores e impedir su fuga.

A nadie se le oculta que tales maniobras están destinadas al fracaso, puesto que la inmensidad del desierto y la buena preparación logística de los grupos islamistas les hacen casi imposibles de atrapar. De hecho, la mala situación global de la zona ha motivado advertencias del Ministerio de Exteriores, en sus recomendaciones sobre Mauritania, recoge la «situación de amenaza terrorista, con alto riesgo de eventuales atentados y secuestros», aunque no sitúa como zona especialmente peligrosa la carretera donde ocurrió la captura.

Así lo recordó el director de Barcelona-Acció Solidària, quien detalló que se trata de una vía «muy transitada» y «teóricamente muy segura».

Según el relato de los compañeros de los secuestrados, la caravana avanzaba en su formación habitual, con los camiones en medio de la fila y dos vehículos ligeros en los extremos, cuando el último de ellos fue asaltado. «A unos 150 kilómetros de Nuakchot reciben señales por la emisora diciendo que paren, que les están disparando», relató Osan.

Cuando el todoterreno que abría la fila, situado a unos 300 metros por delante, dio la vuelta para ver qué ocurría, se encontró el vehículo atacado sin ningún ocupante y con las puertas abiertas, aunque con todo el material que transportaban sin tocar.