El gasto privado cae en España un 12,6% desde el inicio de la crisis

Desde que se alcanzó el nivel máximo de recesión en 2013, el consumo repuntó un 4,8%.

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El consumo privado en España cayó un 12,6% en términos reales desde el primer trimestre de 2008, coincidiendo con el crecimiento máximo anterior a la crisis, y el primer trimestre de 2013, el punto mínimo de la recesión, según los cálculos del Banco de España; lo que indica que desde entonces y hasta el inicio de 2015, el gasto de los hogares en bienes y servicios de consumo repuntó ya un 4,8%.

En su boletín económico del mes de septiembre, apuntó que las fluctuaciones del consumo no se distribuían de forma proporcional entre los distintos tipos de bienes y servicios, sino que la reducción del gasto en momentos de crisis solía recaer en mayor medida sobre los bienes duraderos y sobre los bienes no esenciales.

En cambio, existen productos cuya elasticidad ante cambios en la renta es reducida porque responden a la cobertura de necesidades vitales básicas, mientras que otros presentan un elevado grado de rigidez por la presencia de contratos suscritos en periodos precios que no son inmediatamente revocables, como por ejemplo un crédito hipotecario o un contrato de alquiler.

En este contexto, los datos del Banco de España muestran que en la etapa de bonanza que va desde 1996 a 2007, el promedio anual de crecimiento del consumo fue del 3,6%, mientras que en la etapa de crisis entre 2008 a 2013, se redujo un 1,9% de media anual.

Por tipo de bienes, el consumo de los bienes no duraderos de primera necesidad se redujeron una media del 0,8% anual —frente al incremento del 1,4% en la etapa de bonanza— , mientras que la caída del gasto en los bienes no duraderos y no esenciales fue del 2,9% anual, frente al incremento del 3,6% en la etapa de crecimiento del PIB. Dentro de esta categoría, destaca la caída de los servicios de alojamiento (-5% de media anual durante la crisis); ocio, espectáculos y cultura (-2,5), restaurante y cafés (-3,1), paquetes vacacionales (-1,9) y bebidas alcohólicas y tabaco (-4,6).

De manera análoga, el gasto en bienes de consumo duradero aumentó en la fase expansiva un 4,4% de promedio anual, 0,8 puntos porcentuales por encima de lo que lo que lo hizo el gasto total.

Crece el gasto de bienes esenciales no ajustables.- El consumo de bienes no ajustables, aquellos que se destinan al pago de alquileres, el mantenimiento de la vivienda y suministros tales como agua, gas y electricidad, mostró el crecimiento más elevado durante la etapa de auge, con una tasa del 4,6% en promedio anual, pero también durante la crisis, cuando aumentó a una tasa media del 1,7%.

Esta evolución refleja, según el Banco de España, que dichos gastos comparten con los de primera necesidad su carácter de consumos imprescindibles para el sostenimiento vital, así como el hecho de que, en muchos casos, no es sencillo ajustarlos a la baja, ya que su magnitud depende de los compromisos contractuales previos de las familias.

Concretamente, las partidas que registraron mayores aumentos fueron las de artículos de vestir y calzado, salud, transportes, comunicaciones, hoteles, cafés y restaurantes. Por el contrario, la recuperación fue menos intensa en mobiliario, equipamientos del hogar y gastos corrientes de conservación de la vivienda.